“Un país sin industria hipoteca su futuro”, advierte el presidente de la Unión Industrial de Santa Fe

La Provincia

“Competir con el mundo es el objetivo, pero para lograrlo debemos alivianar la mochila que carga el productor local”, sostuvo Fiereder.

El presidente de la Unión Industrial de Santa Fe (UISF), Cristian Fiereder, lanzó una severa advertencia sobre lo que describió como el “ocaso del sistema productivo” argentino, afirmando que esta situación representa “una amenaza directa a la estabilidad social y al futuro de la clase media”. Su análisis, que coincide con el diagnóstico pesimista de la Unión Industrial Argentina, plantea que el país enfrenta una disyuntiva crítica entre el orden macroeconómico y la supervivencia industrial.

En declaraciones al portal de noticias Mundo Gremial, Fiereder sostuvo que la riqueza de una nación no se mide solo por sus cuentas fiscales, sino por “la fortaleza de su sistema productivo y la capacidad de generar empleo de calidad”. Alertó sobre el riesgo de consolidar un esquema económico donde “el rendimiento financiero resulte más tentador que la inversión productiva”, lo que desincentivaría la generación de valor agregado. “Es la señal de una ambigüedad profunda: buscar el desarrollo mientras se debilitan las piezas fundamentales que deben construirlo”, expresó.

El dirigente trazó una crítica a lo que llamó la “trampa de los extremos” en los modelos económicos recientes. Por un lado, señaló que los esquemas basados en el mercado interno enfrentaron una “incertidumbre” que obstaculizó la planificación y la modernización. Por el otro, advirtió que el enfoque actual prioriza la urgencia de los indicadores financieros, corriendo el riesgo de lograr un orden fiscal que no se traduzca en mejoras para la producción, sino en “una mayor fragilidad del entramado industrial”.

Un eje central de su reclamo es la competitividad. Fiereder aclaró que el sector no busca “privilegios, sino equidad” para competir. Afirmó que el productor local carga con una mochila pesada de costos internos, impuestos y una logística cara, mientras compite en un mundo globalizado. “Competir con el mundo es el objetivo, pero para lograrlo debemos alivianar la mochila que carga el productor local”, sostuvo, vinculando directamente la debilidad industrial con la precarización laboral y la erosión de la clase media.

Un llamado a un rumbo con previsibilidad

Fiereder vinculó el futuro industrial con la apuesta en tecnología y educación técnica, argumentando que “si rompemos el vínculo entre la escuela, la innovación y la fábrica, estamos perdiendo nuestra mayor ventaja competitiva”. Para el titular de la UISF, el desarrollo surge de la unión entre conocimiento y producción.

El cierre de su intervención fue contundente: “El ocaso del sistema productivo es el ocaso de la clase media”. Reclamó que el orden fiscal sirva para reducir impuestos al trabajo y a la producción, y concluyó que la definición es “clara: decidir si se quiere un país para cinco sectores o una nación para 46 millones de argentinos”. Su planteo es un llamado a evitar un “desierto productivo” y a recuperar la industria como motor único de un progreso con movilidad social.