La familia de la joven hallada sin vida el sábado en Barrio Prefectura se concentró esta mañana frente a Tribunales. Aseguran que las lesiones y la escena no son compatibles con un suicidio. Un joven de 24 años, pareja de la víctima, quedó detenido mientras la Fiscalía espera los resultados finales de las pericias.
El ingreso a los Tribunales de Villa Constitución se convirtió este lunes en el epicentro del reclamo de una familia que pide respuestas. Guillermo y Andrea Maldonado, tío y madre de Jaquelina, aguardaron en el lugar con la esperanza de recibir novedades del fiscal Ramiro Martínez y, sobre todo, de poder darle cristiana sepultura a la joven, cuyo cuerpo permanece en Rosario a la espera de una autopsia.
El caso sacudió a la ciudad el fin de semana. En un principio, el hallazgo de la mujer en una vivienda del Barrio Prefectura hizo presumir que se trataba de un suicidio. Sin embargo, la investigación dio un giro drástico. Las lesiones que presentaba el cuerpo convencieron a la Fiscalía de ordenar la detención de la pareja de la víctima, un joven de 24 años, quien hoy es la principal figura en la mira de la justicia.
La escena que encontró Guillermo el sábado a la mañana no cierra para la familia. Para el tío, la mecánica del supuesto ahorcamiento no tiene lógica. Detalló que los pies de Jaquelina estaban pisando la tierra y que había objetos de por medio. “Una persona cuando se ahorca, todos sabemos que el cuerpo reacciona por sí mismo”, explicó, y remarcó que no había desorden alrededor que indicara una caída por forcejeo. La única silla en la escena estaba tirada al revés, una posición que, según su mirada, no se condice con la forma en que alguien se quita la vida. “Para nosotros es una muerte dudosa”, afirmó.
En la puerta del edificio judicial, Andrea confirmó el resultado de la reunión con el fiscal Ramiro Martínez: la causa continúa y la carátula se sostiene bajo la sospecha de un hecho dudoso. “Nos dijo que le van a hacer el último estudio para que me puedan entregar el cuerpo, y que la causa va a seguir”, contó la madre, quien exige que la verdad salga a la luz.
El foco de la familia no solo está puesto en la investigación penal, sino también en una pérdida irreparable. Jaquelina dejó a una nena de cuatro años. “Es muy difícil para toda la familia, tenemos una madre con un corazón destrozado y una hija sin madre”, sostuvo Guillermo, quien adelantó que no piensan bajar los brazos hasta que la justicia se pronuncie. “Vamos a reclamar hasta que esto se aclare. Si es inocente, que sea inocente; y si es culpable, que lo pague”, sentenció.

