La delegación departamental realizó una conferencia de prensa en el marco del paro nacional de CTERA. Exigieron inversión, transporte y condiciones seguras para quienes trabajan en el campo, y cuestionaron la exigencia de mantener las escuelas abiertas durante la jornada de luto.
La delegación departamental de Amsafe Constitución se sumó al paro nacional de CTERA y convocó a una conferencia de prensa en Villa Constitución para reclamar justicia por el femicidio de Nancy Estela Godoy. La docente, de 52 años, era directora suplente de la Escuela N° 626 del paraje El Malezal, en el departamento correntino de Esquina, y había desaparecido el 7 de octubre. Ante el hallazgo de su cuerpo, los delegados provinciales y adjuntos resolvieron convocar a una jornada de duelo y paro, que se concretó este jueves pasado.
Durante el encuentro con la prensa, Marta Risso, secretaria departamental, y Matías Pereyra, secretario adjunto, pusieron el foco en las duras condiciones que atraviesa la docencia rural y exigieron respuestas concretas por parte del Estado.
Risso describió la odisea que significan los viajes diarios para muchas maestras en distintas provincias, entre caminos deteriorados y la falta de obras de infraestructura. “En los peores casos van a dedo porque no hay transporte público. Eso es lo que pasa en general con las maestras y sobre todo las maestras rurales”, denunció. En esa línea, explicó que muchas profesionales aceptan cargos o direcciones por necesidad económica o para mejorar su futura jubilación, sosteniendo la enseñanza y la alfabetización en condiciones que calificó como inhumanas.
Frente a los discursos que apelan a la vocación docente, los referentes sindicales fueron categóricos. “Esto es un trabajo. La vocación estuvo en todo momento de esa maestra, pero esto es fundamentalmente una responsabilidad del Estado nacional y del Estado provincial cuando financia el sistema educativo”, sostuvo Pereyra.
El secretario adjunto detalló que Godoy viajaba durante horas hasta una escuela ubicada dentro de un campo privado, y recordó que hubo reiteradas denuncias por el mal estado del establecimiento que nunca tuvieron respuesta del Ministerio, por lo que fueron las propias familias quienes ayudaron a acondicionarlo para poder dictar clases. También cuestionó el ajuste y las exigencias para no perder el premio, que llevan a los docentes a trabajar enfermos.
El rol de la escuela frente a la violencia
El reclamo de Amsafe no se limitó a la infraestructura o el transporte, sino que apuntó a la necesidad de un abordaje integral frente a la violencia de género. Risso cuestionó duramente los mensajes gubernamentales que exigían mantener las escuelas abiertas a toda costa durante la jornada de luto. “No podemos pedir las escuelas abiertas porque ahí se reproduce una violencia simbólica y también directamente psíquica”, afirmó, y contó que los propios estudiantes se preguntaban por qué se iban a dictar clases tras la muerte de una maestra.
La dirigente subrayó que la escuela también necesita formación para poder interrumpir la reproducción de la violencia entre generaciones. “Nosotros también necesitamos formación porque somos parte también de esa lógica”, señaló, y pidió generar espacios para pensar cómo cuidar al otro y construir una educación más justa.
Finalmente, el sindicato exigió que las soluciones vayan más allá del esfuerzo individual de los docentes. “Necesitamos el Estado, tanto a nivel provincial como nacional, con convocatoria de paritarias”, reclamó Risso, para poder discutir el presupuesto, los diseños educativos y las planificaciones diarias. “Hoy estamos de luto, hoy estamos de duelo, pero también luchando y reclamando porque necesitamos otro tipo de educación para nuestros compañeros y para nuestros chicos”, concluyó Pereyra.

