El Ministerio de Desarrollo Productivo lanzó en Buenos Aires una nueva edición del programa de aceleración que ya incubó diez proyectos y formó a 60 profesionales. Durante nueve meses, los equipos recibirán 1.300 horas de mentorías y buscarán conectar con inversores y plataformas internacionales.
El ecosistema de los videojuegos santafesino dio un nuevo paso en su consolidación. En el marco de EVA 2026, que se desarrolla en la Ciudad de Buenos Aires, el Ministerio de Desarrollo Productivo provincial lanzó la segunda cohorte de Santa Fe Games Factory. La presentación se llevó a cabo en el Espacio Emprendedor de la Casa de Santa Fe y contó con la participación del secretario de la Delegación Federal en CABA, Hernán Rossi, junto a referentes del sector y representantes de otras ocho provincias.
El objetivo del programa es claro: que los proyectos locales trasciendan la etapa de prototipo y se afiancen como empresas capaces de competir en el mercado global. Gonzalo Cristini, director provincial de Industria y Nuevas Economías, puso el acento en la visión estratégica de esta industria, que no solo genera divisas sino que también permite retener el talento joven en sus comunidades de origen. “El objetivo de Games Factory es que las ideas no queden en la etapa de prototipo, sino que se conviertan en empresas sólidas, capaces de generar empleo de calidad y competir a escala internacional”, afirmó.
Para lograr ese salto, la iniciativa plantea un esquema de acompañamiento intensivo a lo largo de nueve meses. Durante ese período, los participantes reciben 1.300 horas de asistencia técnica y mentorías centradas en diseño, programación, modelos de monetización y encuentros con inversores. El trabajo se articula en tres polos territoriales de la provincia —Rosario, Santa Fe y Rafaela— y suma a actores públicos, universidades y al sector privado. En esta edición, el programa incorpora el respaldo de Santa Fe Global, la agencia provincial que buscará tender puentes directos entre los creadores locales y compradores del exterior.
La experiencia de quienes ya transitaron el camino funciona como termómetro del impacto del proyecto. Bianca Ercole, integrante de Dark Covenant, destacó las oportunidades que el programa le dio a su equipo para crecer, viajar a eventos y aprender de profesionales de la industria. Hoy, su mirada se posa en el futuro: “Estamos emocionados de poder formar parte ahora desde el otro lado para ayudar a los nuevos equipos”.
Del otro lado del mostrador, la expectativa de los nuevos participantes está puesta en dar el salto comercial. Xiomara Villarreal, de Party Rage, explicó que su principal anhelo es conseguir una editorial (publisher) que consolide su proyecto, que ya se encuentra avanzado, y valoró el espacio de la Casa de Santa Fe como un ámbito propicio para concretar reuniones de negocios por fuera de la feria.
El acompañamiento del programa se extiende también a los docentes y mentores que guían a los equipos. Juan Manuel Rabasedas, de la Universidad Nacional de Rosario, quien ofició de jurado el año pasado, explicó que su rol se centró en asesorar a los proyectos para mejorar la producción artística y potenciar las habilidades visuales de los desarrolladores. En la misma sintonía, Andrés Rossi, de la Universidad Nacional de Rafaela y la empresa Sismo Games, valoró la posibilidad de contar con un espacio que el sector sienta como propio en Buenos Aires para hacer negocios.
El lanzamiento también sirvió como punto de encuentro para tejer redes federales. Lorenzo Prince, de la Asociación Civil de Creadores de Videojuegos e Industria, subrayó la importancia de conectar con desarrolladores de toda la Argentina y agentes del Estado para seguir haciendo crecer la actividad. La jornada reunió a delegaciones de provincias como Tucumán, Mendoza, Neuquén, Córdoba, Misiones, Río Negro y Tierra del Fuego, además de la participación de entidades como ADVA, el CFI, el Clúster TIC Santa Fe y Rosario GameDevs.

