Arte y ecología, tejidas con memoria: el legado de «Pepe» Bodrero en la Casa de la Cultura

Villa Constitución

Con el propósito de fomentar el pensamiento crítico y el diálogo colectivo en torno al arte, la cultura y la sociedad, la Secretaría de Cultura, Educación e Innovación Pública de Villa Constitución organizó recientemente un conversatorio especial en la Casa de la Cultura “Luis Capriotti”. El encuentro reunió a las artistas visuales Carina Aubert, Malena Bertolotto y Danitte Zakevicius –cuyas obras se exhiben actualmente en el espacio– con un invitado de lujo: el Dr. José Bodrero, abogado, docente, ambientalista y uno de los fundadores del Centro Ecologista Renacer.

A sus 89 años, Bodrero es una figura emblemática de la ciudad, reconocido en mayo de 2022 como “Ciudadano Destacado” por su trayectoria en el servicio público, su vocación docente y su compromiso pionero con la conservación ambiental. Su presencia aportó una dimensión histórica y comunitaria al diálogo, enriqueciendo la reflexión desde la experiencia de décadas de activismo y participación ciudadana.

La secretaria de Cultura, Johanna Díaz Mansilla, fue la encargada de dar la bienvenida, agradeciendo tanto a las artistas por impulsar la iniciativa como a Bodrero por sumar su voz. Destacó el valor de la Casa de la Cultura –recientemente remodelada– como espacio de encuentro y debate, y se comprometió a dar continuidad a este tipo de propuestas que tejen lazos entre distintas expresiones de la vida social y cultural de nuestra ciudad y la región.

Coordinado por Aubert y Bertolotto, el conversatorio permitió que Bodrero compartiera anécdotas, reflexiones y logros del movimiento ambientalista local, en un intercambio que pronto se transformó en una ronda de preguntas dinámica y participativa. El ambientalista recordó los inicios del Centro Ecologista Renacer, cuando era difícil hacer entender la importancia de los temas ambientales para el presente y el futuro de la comunidad. Hoy, señaló, la ecología es “tema número uno”, y “muchas de las ideas que eran resistidas hace 30 o 40 años hoy son ampliamente aceptadas”.

Sin embargo, Bodrero aclaró que aún quedan muchos desafíos por enfrentar, y confió en que las nuevas generaciones asuman la tarea de seguir avanzando en la protección del ambiente. Entre las victorias colectivas que destacó, mencionó la experiencia de Cilsa, donde la movilización ciudadana impidió el loteo de tierras de la ex fábrica textil, dando lugar a un parque de uso público. También recordó la presión ejercida para que la empresa Acindar plantara una cortina forestal, una acción que hoy forma parte del paisaje local.

El ambientalista subrayó que en la actualidad percibe en la población un mayor interés y respeto por la naturaleza, algo que contrasta con la resistencia que encontraron en los primeros años. En aquel entonces, recordó, el mensaje ecologista era cuestionado por sectores vinculados al poder, que llegaron a tildar a los activistas de “sandías” –verdes por fuera, rojos por dentro–, insinuando motivaciones políticas ocultas. Bodrero aclaró que el grupo siempre estuvo conformado por personas de diversas ideas y pertenencias políticas, unidas por un objetivo compartido: proteger la casa común.

El encuentro cerró con un sentido reconocimiento a la trayectoria de Bodrero y a la potencia del diálogo intergeneracional. Más que una charla, fue un ejercicio de memoria activa y de construcción de sentido colectivo, donde el arte, la cultura y el compromiso ambiental se entrelazaron para recordar que la transformación social nace del encuentro, la escucha y la acción compartida.