El Club Empalme Central se vistió de gala este sábado para celebrar la Fiesta Amarilla y Negra, un evento que congregó a cientos de personas. Bajo el cielo estival, socios, vecinos y visitantes se dieron cita para disfrutar de una propuesta que combinó música, gastronomía y encuentro.
El club abrió sus puertas con una decoración temática que inundó cada rincón de los colores institucionales. La expectativa generada días atrás con la promesa de una velada única se transformó en realidad, con una concurrencia masiva que superó las expectativas de los organizadores. Familias enteras, jóvenes y adultos disfrutaron de un espacio pensado para compartir y celebrar.
El espectáculo musical fue uno de los pilares de la noche. La banda La Más Fiestera subió al escenario para ofrecer un show lleno de energía, con su clásico repertorio de cumbia para bailar. El ambiente se completó con la participación de DJs en vivo, que musicalizaron los momentos previos y posteriores al show principal, manteniendo el clima siempre arriba.
Más allá de la música, la fiesta ofreció una amplia variedad de propuestas gastronómicas. En paralelo, una feria de emprendedores locales aportó un espacio de visibilidad para productores y creadores de la zona, quienes exhibieron y ofrecieron sus productos.
El espíritu de la Fiesta Amarilla y Negra fue, ante todo, de encuentro. Las familias eligieron la propuesta como plan de fin de semana y confluyeron en un ambiente de alegría. Para muchos, el evento no fue solo una noche de entretenimiento, sino también una muestra de la vitalidad del club como espacio de integración.
Con un balance ampliamente positivo, el Club Empalme Central cierra así una exitosa edición de su fiesta de verano. La noche dejó claro que, cuando el club se viste de amarillo y negro, la fiesta está asegurada.

