Matías Tomasi y Marianela De los Santos, junto a otros dirigentes de La Libertad Avanza, se acercaron a la protesta para ponerse a disposición, pero los manifestantes los echaron del lugar. Los empleados despedidos responsabilizan a las políticas nacionales por el declive de la empresa en los últimos dos años y alertan por el cierre de firmas en la ciudad.
La tensión por el conflicto de Gentec y Plantium sumó este martes un nuevo capítulo de conflictividad. Frente a la planta de la empresa, sobre calle San Luis, los trabajadores despedidos mantienen desde esta mañana una carpa en la vía pública para ratificar su permanencia y repudiar los 89 telegramas de despido, exigiendo además el pago total de los sueldos adeudados y las indemnizaciones que les corresponden. En ese contexto, la visita de los concejales de La Libertad Avanza, Matías Tomasi y Marianela De los Santos, junto a otros dirigentes de ese espacio político, generó un fuerte rechazo por parte de los manifestantes, quienes les solicitaron que se retiraran del lugar.
El malestar de los trabajadores no es casual. El acercamiento de los referentes libertarios, que argumentaron querer ponerse a disposición y escuchar los reclamos, chocó de frente con el sentimiento de los despedidos, quienes consideran que las políticas económicas del Gobierno nacional tienen una responsabilidad directa en la crítica situación que atraviesa la firma villense. El marcado declive de la empresa en los últimos dos años se suma a un escenario general que preocupa a toda la comunidad.
En Villa Constitución, la secuencia de la crisis laboral comienza a hacerse moneda corriente. Primero fueron los retiros voluntarios impulsados como salvataje, luego avanzaron los despidos masivos y ahora el fantasma del cierre definitivo de empresas se instala en el día a día.
Los trabajadores de Gentec y Plantium no solo están reclamando por su presente inmediato, sino que se han convertido en la cara visible de una problemática que amenaza con golpear al entramado productivo de la ciudad y que trasciende las puertas de la empresa.

