Delincuentes suplantan la identidad de comercios locales para captar postulantes y luego les exigen transferencias de dinero para tramitar un supuesto carnet de manipulación de alimentos que nunca llega. Ya hay varias víctimas en la región.
Una nueva modalidad de estafa virtual está encendiendo las alarmas en Villa Constitución y Empalme. Se trata de un método delictivo que utiliza como anzuelo falsas ofertas de empleo publicadas en redes sociales y aplicaciones de mensajería, suplantando la identidad de comercios de la zona para ganar credibilidad.
El modus operandi es aceitado y explota una necesidad genuina: la búsqueda de trabajo. Los estafadores difunden avisos con sueldos tentadores y jornadas flexibles. Cuando la víctima responde y envía su currículum, el supuesto reclutador le informa que, para acceder al puesto, debe contar con el carnet de manipulación de alimentos, un requisito sanitario real para muchas tareas. Como la persona no lo posee, el falso empleador “facilita” el trámite derivándola a un supuesto gestor o capacitador.
Es en ese momento donde se consuma el engaño. El contacto exige una transferencia de dinero, que suele oscilar entre los 10.000 y 15.000 pesos, para cubrir los costos del documento. Para ejercer presión, los delincuentes apelan a la urgencia: advierten que, si no se realiza el pago en el día, el puesto será otorgado a otro postulante. El dinero termina en cuentas de billeteras virtuales sin relación con las firmas reales, el carnet nunca llega y la comunicación se corta de forma abrupta.
Las víctimas cuentan que la comunicación comienza con mensajes de WhatsApp o desde cuentas de correo electrónico gratuitas (Gmail) en lugar de dominios corporativos.
Cabe agregar que está ocurriendo lo mismo en otras ciudades del país. En algunos casos, el engaño muta hacia el robo de datos personales o la instalación de aplicaciones maliciosas en los teléfonos celulares para vaciar cuentas bancarias.
Ante este escenario, desde las fuerzas de seguridad y los organismos de defensa al consumidor insisten en una regla de oro: ningún empleo genuino exige que el postulante pague dinero para acceder a él. Quienes hayan sido víctimas de estas maniobras deben recolectar todas las pruebas (capturas de pantalla, alias o CBU del destinatario y comprobantes de transferencia), radicar la denuncia en la comisaría y reportar la cuenta virtual para intentar bloquear la operatoria de los estafadores.

