Maximiliano Nicolás Cafiero, de 29 años, fue detenido en un operativo con 13 allanamientos en San Nicolás y uno en el aeródromo de Alvear, donde secuestraron una avioneta anfibia valuada en 70 mil dólares. La investigación, denominada “Aeronáutico blanco”, apunta a una estructura que transportaba estupefacientes desde el norte bonaerense hacia territorio santafesino.
La noticia sacudió a San Nicolás por partida doble. No solo porque el operativo antidrogas fue uno de los más grandes de los últimos tiempos en esa ciudad bonaerense, sino porque el principal detenido lleva el apellido de una de las familias más identificables del lugar: los Cafiero, los mismos que desde hace más de seis décadas habitan la Casa Barco Irupé, la vivienda con forma de embarcación que se convirtió en un atractivo turístico de la zona.
Maximiliano Nicolás Cafiero, de 29 años, quedó aprehendido el viernes tras una serie de procedimientos encabezados por la Policía bonaerense, con la intervención de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) N° 1 de Estupefacientes, a cargo de la fiscal María Verónica Marcantonio, y la autorización del juez penal de Rosario Rodrigo Santana para las medidas realizadas en territorio santafesino. Está señalado como el cabecilla de una organización dedicada a la venta y distribución de drogas.
La investigación, bautizada “Aeronáutico blanco”, comenzó en noviembre de 2025. A través del cruzamiento de datos, los pesquisas advirtieron que el estilo de vida que Cafiero exhibía en redes sociales y en la vía pública no guardaba relación con la actividad que declaraba: según los registros oficiales, la familia administra una escuela para volar parapentes. En el Banco Central de la República Argentina, en tanto, no aparecían movimientos que justificaran ese nivel de vida.
Entre las imágenes que Cafiero publicaba se lo veía como piloto y al volante de un Mercedes Benz C250. Ese mismo vehículo, según la pesquisa, había sido acondicionado como un falso patrullero: tenía balizas policiales y un sistema de sirenas instalados, y era utilizado por la banda para trasladarse entre Santa Fe y Buenos Aires.
El despliegue incluyó 13 allanamientos en San Nicolás y uno en el aeródromo rural de Alvear, localidad santafesina ubicada a 45 kilómetros de Villa Constitución. Allí, en un hangar privado, los investigadores secuestraron un hidroavión experimental anfibio de la marca Lasermaster, valuado en 70 mil dólares. La Justicia investiga si esa aeronave fue utilizada para transportar estupefacientes. De acuerdo con la hipótesis que maneja la causa, el cargamento partía de San Nicolás y era descargado en ese hangar alvearense, que a su vez funcionaba como base operativa y logística de la organización.
Uno de los 13 procedimientos en territorio bonaerense se realizó en la Casa Barco Irupé, el icónico inmueble que el poeta Oscar Cafiero y la pintora María Cecilia Vera diseñaron y comenzaron a construir en 1964, aunque las obras recién concluyeron en 1995. La vivienda, inspirada en las embarcaciones que navegan el río Paraná, fue bautizada así por la flor que llega desde Corrientes y con los años se convirtió en paso obligado para los turistas, al punto que fue visitada por un programa de televisión estadounidense que recorría las casas más extravagantes del mundo.
Allí vivía Maximiliano junto a su padre, Gustavo Cafiero, quien también fue detenido durante el operativo. A Gustavo le iniciaron una causa por tenencia ilegal de arma de fuego —se le secuestró un arma en la histórica vivienda— y quedó imputado como administrador financiero de la organización, aunque horas después recuperó la libertad. Maximiliano, en cambio, permanece detenido y sin antecedentes previos.
El operativo, del que también participaron Prefectura Naval Argentina y la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas, con perros detectores de droga y apoyo aéreo de un helicóptero, dejó como saldo otras cinco personas detenidas y dos imputadas que quedaron en libertad. Entre los apresados hay una mujer de 35 años acusada de tareas de ocultamiento, una de 27 imputada por comercialización, una de 49 señalada como vendedora al menudeo, un hombre de 52 sindicado como integrante de la red de venta y una joven de 18 imputada por distribución local. Una menor de 17 años quedó vinculada a una causa por tenencia simple y fue liberada.
En los allanamientos, además, se incautaron más de 2 kilos de cocaína —entre ladrillos y más de 300 envoltorios listos para su comercialización— y 1,8 kilos de marihuana. También se secuestraron tres armas de fuego con numeración suprimida: un pistolón Rubí calibre .32 y dos carabinas calibre .22, una de ellas recortada. A eso se sumaron 4.050.000 pesos en efectivo, cinco teléfonos celulares, una balanza de precisión y envoltorios rectangulares utilizados para el embalaje de los estupefacientes. Junto al hidroavión y al Mercedes Benz falso patrullero, la Policía retuvo un utilitario Citroën Berlingo y un auto cuya marca no fue informada.
La causa también alcanza a Gustavo Cafiero por un episodio del pasado: había estado involucrado en la muerte de Joaquín González, un joven de 17 años que abrió una carta bomba en diciembre de 1990. El explosivo estaba dirigido a su padre, juez penal de San Nicolás, y Gustavo fue desligado rápidamente de ese hecho.
Mientras la Justicia avanza sobre la avioneta y el resto del material secuestrado, la detención del menor de los Cafiero dejó una marca profunda en San Nicolás: la misma familia que durante generaciones atrajo miradas por una casa con forma de barco hoy vuelve a ser noticia, pero por una causa por narcotráfico que promete nuevos capítulos.

