Profesionales del sistema provincial de salud pública atendieron a las personas damnificadas por el temporal. Si bien no registran problemas de salud física, la tristeza y la incertidumbre por la pérdida de sus viviendas es el síntoma más visible.
Mientras las familias evacuadas por el desmoronamiento de viviendas en la zona de barrancas permanecen alojadas en el Club de Pescadores, un equipo de salud pública se hizo presente esta mañana para realizar controles y brindar contención. La intervención fue coordinada por el delegado normalizador del SAMCo local, Víctor Abdala, y el director médico del Hospital “Dr. Juan E. Milich”, Juan Pablo García, junto a un equipo interdisciplinario que incluyó a la trabajadora social Jaquelina Buchignani -coordinadora de los Centros de Atención Primaria de la Salud- y la jefa de Pediatría, Dra. María Eugenia Méndez, además de enfermeras y personal administrativo.
Según explicó Abdala, el dispositivo no fue improvisado. “Sabiendo que el fenómeno de El Niño podía traer estas consecuencias, justamente ayer a la mañana tuvimos una reunión en la Municipalidad para armar los equipos ante la posibilidad de que este tipo de procedimientos fueran necesarios”, señaló. “Cuando nos notificaron que había evacuados en el Club de Pescadores, activamos el equipo inmediatamente”, agregó.
El operativo sanitario está compuesto por una médica pediatra, un médico clínico, dos enfermeras, una trabajadora social y personal administrativo. “Hoy a la mañana temprano nos notificaron que existían al menos cuatro familias evacuadas acá, y armamos el equipo para hacer todo el relevamiento”, agregó el delegado normalizador.
El director del hospital, Dr. Juan Pablo García, fue el encargado de detallar el estado de los damnificados. “Vinimos a dar apoyo a las personas, a hacer controles, ver las necesidades en relación a la salud: controles de carné de vacunación, signos vitales, potabilización del agua, todo lo relacionado con la salud”, explicó.
Y fue contundente en el diagnóstico emocional: “En general, en cuanto a la salud física, están muy bien. Lo que pasa es que están muy tristes. La palabra es tristeza, angustia, preocupación”. García relató que una de las situaciones más desgarradoras fue la de un hombre que se quería quedar en su vivienda para vigilar sus pertenencias. “Lloraba desconsoladamente porque dice que la casa está en el aire. Es una situación extrema, catastrófica, y todo esto conlleva un montón de cuestiones de salud”.
Consultado sobre el abordaje psicológico, el director médico precisó que “es una segunda etapa”, que ya está prevista. “Primero hay que descartar cualquier cuestión física. Después pasamos a la etapa de salud mental, que va a venir con el tiempo y darle sostén, porque no es fácil”, afirmó.
En ese sentido, la trabajadora social Jaquelina Buchignani ya está articulando las cuestiones psicosociales con las familias, mientras el equipo médico continúa con los controles de rutina.
Finalmente, García resaltó que el operativo fue articulado con todos los actores y afirmó que el sistema de salud pública local tiene un dispositivo armado para estas emergencias. “Ayer tuvimos una reunión en la Municipalidad para armar los equipos en general con Defensa Civil, Bomberos Voluntarios, Gendarmería, Prefectura, etcétera. Justo fue la reunión ayer al mediodía y se nos adelantó el temporal, pero está todo armado y articulado”, concluyó.

