El Gobierno provincial destraba el conflicto policial con una suba salarial sin precedentes

La Provincia

Luego de varios días de tensión en las jefaturas de Rosario y Santa Fe, los uniformados encontraron la respuesta que esperaban en una conferencia del gobernador Pullaro que recompuso la escala salarial con estratificaciones por peligrosidad y otros adicionales. El acuerdo incluye mejoras en transporte, pernocte y asistencia psicológica para efectivos. La medida alcanza también al Servicio Penitenciario y al personal retirado, mientras la provincia remarcó el esfuerzo fiscal en un contexto económico adverso.

El Gobierno de Santa Fe anunció este miércoles un incremento salarial para integrantes de la Policía y el Servicio Penitenciario provincial, medida que derivó en el levantamiento inmediato de la protesta que desde hacía tres días se desarrollaba frente a la Jefatura de Rosario y en la capital santafesina. El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó una conferencia de prensa en la sede de Gobierno de Rosario, donde detalló la nueva escala de haberes vigente desde febrero.

El mandatario garantizó que el haber mínimo del personal de seguridad, incluidos agentes penitenciarios, administrativos y operadores del 911, ascenderá a 1.350.000 pesos. A ese piso se sumarán distintos adicionales según la función y el lugar de destino. Con la incorporación al salario de la garantía de canasta básica y el aumento de la tarjeta alimentaria —que pasó de 84.000 a 168.000 pesos—, ningún efectivo en tareas operativas percibirá menos de 1.525.682 pesos.

Pullaro precisó que un suboficial destinado a tareas de calle en Rosario, Santa Fe, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria o Santo Tomé recibirá un plus de 500.000 pesos, por lo que su ingreso total alcanzará los 1.938.835 pesos. Si además conduce un patrullero, el salario se elevará a 2.188.835 pesos. Para el personal del Comando Radioeléctrico, Cuerpo de Guardia de Infantería y otras secciones con adicionales específicos, los montos serán de 2.084.000 pesos —sin conducción— y 2.334.535 pesos —con manejo de móvil—.

El gobernador explicó que los suplementos estarán estratificados en tres niveles, determinados por la peligrosidad de la tarea y el grado de conflictividad de cada distrito. “No es lo mismo patrullar una zona de alta violencia que otra de menor tensión”, sostuvo. La medida busca reconocer las condiciones diferenciales en que se desempeña el personal de seguridad en distintas regiones de la provincia.

Patrulleros y sirenas frente a la Jefatura

El conflicto se había iniciado el lunes por la noche, cuando un grupo de familiares de policías se concentró en la puerta de la Unidad Regional II de Rosario para reclamar una recomposición salarial “real”. En ese primer momento, la protesta derivó en un cruce con efectivos que intentaban dispersar la convocatoria. Al día siguiente, decenas de patrulleros y móviles de la motorizada rodearon la Jefatura, y los uniformados autoconvocados se ordenaron detrás del abogado Gabriel Sarla, quien ofició de interlocutor ante las autoridades.

Durante la madrugada del miércoles, representantes de los manifestantes se reunieron con los ministros de Economía, Pablo Olivares, y de Seguridad, Pablo Cococcioni, pero la falta de una propuesta concreta impidió destrabar la medida de fuerza. La jornada del miércoles registró el pico de tensión: quema de cubiertas, sirenas sonando de manera ininterrumpida y un episodio de agresión al jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, cuando intentaba mediar en el lugar.

Pasadas las 18, el anuncio de Pullaro cambió el escenario. Los manifestantes reunidos en asamblea espontánea recibieron con aplausos los nuevos valores y comenzaron a retirarse de forma ordenada. Los patrulleros y motos abandonaron el perímetro de la Jefatura y las fuerzas retomaron sus tareas habituales.

En su exposición, el gobernador subrayó que el reclamo fue considerado “justo y genuino”, y destacó la voluntad de diálogo mantenida durante los días de tensión. También se refirió al personal retirado, al señalar que “dejó mucho por esta provincia y merecía ser escuchado”. En ese marco, mencionó otras medidas de bienestar policial en marcha, como la ampliación de frecuencias de transporte para agentes del norte provincial que cumplen funciones en Rosario —doce recorridos en la actualidad— y la gestión de soluciones para los denominados “fines de ruta” hacia Casilda, Villa Constitución y Cañada de Gómez, por ejemplo. Adelantó además la habilitación de lugares de pernocte para quienes viajan largas distancias, similar a lo que ocurre con las fuerzas federales.

El mandatario mencionó el refuerzo del gabinete psicológico de la Dirección de Bienestar Policial, que ya asiste a 570 efectivos, y remarcó que la tarjeta alimentaria duplicó su monto. En el cierre de sus declaraciones, Pullaro advirtió sobre el contexto económico nacional, en el que “muchos trabajadores públicos y privados la están pasando mal”, pero aseguró que la provincia realizó “el máximo esfuerzo posible” para mejorar los ingresos del personal de seguridad por encima de la inflación.

De la conferencia participaron también el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni; y el jefe de la Policía provincial, Luis Maldonado. Con el conflicto superado, el gobierno consideró que no existen razones para mantener medidas de fuerza y dio por restablecida la normalidad en el servicio de seguridad en todo el territorio santafesino.

AUDIO :: Maximiliano Pullaro, Gobernador de Santa Fe