General Motors mantendrá las paradas durante todo 2026 y pagará suspensiones al 75%

La Región

La automotriz General Motors confirmó que extenderá durante este año el régimen de paralizaciones productivas en su planta de Alvear. La medida implica una semana de detención de actividades cada mes, con el pago del 75% del salario bruto a los trabajadores afectados durante ese período, replicando el esquema vigente desde mediados de 2025. Esta decisión incrementa la incertidumbre laboral en un contexto de marcada reducción del personal y contracción del mercado automotor.

Actualmente, la terminal opera con menos de 600 empleados, una cifra que representa aproximadamente la mitad de su dotación histórica. Pese a esto, fuentes de la empresa relativizaron el impacto de estas pausas en los volúmenes de fabricación, afirmando que no se habrían registrado retrocesos en la producción durante el último año. No obstante, desde el sindicato SMATA señalaron que las interrupciones están directamente ligadas a una caída estrepitosa en las ventas y advirtieron sobre la “incertidumbre total” que rodea el futuro de la fábrica.

La situación de General Motors refleja la compleja coyuntura del sector. Según datos del INDEC, la utilización de la capacidad instalada de la industria automotriz fue del 46,3% en noviembre, muy por debajo del 64,7% registrado en el mismo mes de 2024.

Desde 2022, la planta de Alvear produce un único modelo: la Chevrolet Tracker, destinada casi en su totalidad a la exportación, con Brasil como principal mercado. Este esquema de dependencia de un solo producto y un único destino es muy vulnerable. Si bien las ventas iniciales de la Tracker fueron sólidas, registraron un fuerte desplome en febrero de 2025, en línea con la recesión del mercado brasileño. Entre enero y octubre, las exportaciones argentinas de autos hacia ese país cayeron un 7,7% interanual.

Además, el sector arrastra un déficit estructural en autopartes: por cada dólar exportado, se importan 8,54 dólares en componentes. La apertura de importaciones intensificó esta dinámica, presionando a la baja la producción nacional y afectando la competitividad.

La reducción de la actividad en Alvear tiene un efecto multiplicador en el cordón industrial, ya que la industria automotriz tiene un alto poder de arrastre: por cada empleo directo se generan entre tres y cinco puestos indirectos. Así, la desaceleración impacta directamente en autopartistas locales y en la demanda de servicios logísticos e industriales en toda la región, incluyendo a Rosario, Villa Gobernador Gálvez y Villa Constitución.