El Gobierno nacional licitará antes de julio la red de Belgrano Cargas, el tren que alimenta los puertos del Gran Rosario. Gigantes cerealeros y el Grupo México pujan por su control.
En una movida que promete reconfigurar el mapa del transporte de cargas en el país, el Gobierno nacional avanza con el plan de licitación total del Belgrano Cargas, la red ferroviaria de 7.600 km que es la columna vertebral de las exportaciones argentinas. La operación, que se presenta como “la más ambiciosa en décadas”, podría transferirse al sector privado antes de julio, con un impacto directo y profundo en la logística de la provincia de Santa Fe, núcleo indiscutido del complejo agroexportador nacional.
Según la información oficial, la red de Trenes Argentinos Cargas se dividirá en tres líneas para su concesión separada: la Línea Belgrano (trocha angosta, crucial para el NOA y NEA), la Línea San Martín (trocha ancha, que conecta Cuyo con los puertos de Buenos Aires) y la Línea Urquiza (trocha media, estratégica para el Mercosur). El esquema, denominado “open access”, separará la concesión de vías, el material rodante y los talleres, permitiendo que múltiples operadores paguen peajes por el uso de la infraestructura.
La puja por quedarse con el control ya moviliza a consorcios internacionales, como el poderoso Grupo México, y a un frente unido de las principales cerealeras argentinas –entre ellas AGD, ACA, Bunge, Dreyfus y Cargill–, que ven en la modernización del ferrocarril una clave para reducir costos y triplicar la capacidad de carga. Su foco está puesto, especialmente, en la Línea Belgrano, cuyo ramal de trocha angosta es vital para abastecer los puertos del Gran Rosario (Rosario, San Lorenzo y Timbúes), que concentran más del 80% de las exportaciones agroindustriales del país.
Actualmente, Trenes Argentinos Cargas opera solo el 54% de los 7.417 km de esta línea, lo que evidencia la necesidad de inversión urgente.
La relación tren-camión
Si bien se espera que la privatización modernice vagones y vías, abaratando el flete de larga distancia, los analistas del sector aclaran que esto no significará el fin del transporte por camión en la Región Centro, ya que el diferencial se verifica en viajes de más de 500 kilómetros de los puertos. En consecuencia, para los granos de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, la ecuación logística no cambiará demasiado.
El tren buscará ganar participación en las distancias largas, mientras el camión mantendrá su rol en la distribución regional.
Por otra parte, la privatización del Belgrano Cargas se presenta como una apuesta a reactivar un servicio estratégico, pero plantea interrogantes sobre tarifas, inversiones reales y la protección de intereses públicos. Para el sur santafesino, de cuya eficiencia logística viven pueblos y ciudades, el resultado de esta licitación definirá no solo el costo de exportar, sino también la seguridad y la convivencia en sus centros urbanos más poblados.

