Eliminar la violencia contra las mujeres, un desafío permanente

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Se cumplen 40 años de la institución del 25 de Noviembre como Día Internacional de la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres. La fecha recuerda a a las hermanas activistas dominicanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, quienes fueron brutalmente asesinadas en 1960 por orden del dictador Rafael Trujillo.

Este jueves se conmemoran los 40 años del Día Internacional de la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres, fecha en homenaje a las hermanas activistas de República Dominicana, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, quienes fueron brutalmente asesinadas en 1960 por orden del dictador dominicano Rafael Trujillo (1930-1961). En este día además se celebran los 30 años de la campaña 16 días de activismo contra la violencia de género.

Si bien la conmemoración del 25N fue oficializada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) el 17 de diciembre de 1999, lo cierto es que la lucha por erradicar la violencia de género tiene larga data.

Las hermanas Mirabal nacieron en Ojo de Agua, un pequeño poblado de la provincia de Salcedo, en el norte del país, y pertenecían a una familia acomodada.

En 1949, la familia fue invitada a una recepción en honor al dictador Trujillo, quien rápidamente se sintió atraído por la belleza de Minerva y comenzó a cortejarla sin éxito. Ella, sin embargo, le exigía que termine el acoso judicial contra su amigo intimo Pericles Franco, uno de los fundadores del Partido Socialista Popular.

Minerva, Patria y María Teresa fueron encarceladas, violadas y torturadas en varias ocasiones; su padre, Enrique, también fue apresado y liberado varias veces hasta que se enfermó y murió a finales de 1953.

El asesinato de las tres hermanas ocurrió en medio de un descontento social que crecía a pasos agigantados. El 25 de noviembre de 1960, el cuerpo de Minerva apareció destrozado en el fondo de un barranco, en el interior de un jeep junto con sus dos hermanas, Patria y María Teresa, y el conductor del auto, Rufino de la Cruz.

Pasaron los años, pero las Mirabal quedaron cristalizadas en la memoria colectiva de activistas feministas que 21 años después, en 1981, llevaron a cabo el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en Bogotá, Colombia, y decidieron que cada 25 de noviembre se celebre el Día Internacional de la Eliminación de las Violencias contra la Mujer.

Dos años antes, en 1979, la Organización de Naciones Unidas (ONU) había conseguido la aprobación de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw) y en 1999, la Asamblea General reconoció el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de las Violencias contra la Mujer.

Este jueves también se cumplen 30 años de la campaña 16 días de activismo contra la violencia de género, lanzada originalmente por activistas que participaron en la inauguración del Women’s Global Leadership Institute en 1991 y, cada año, continúa bajo la coordinación del Center for Women’s Global Leadership.

Durante la campaña que se extenderá hasta el 10 de diciembre, la ONU invita a los gobiernos, la sociedad civil, las organizaciones de mujeres, las y los jóvenes, el sector privado, los medios de comunicación y todo el sistema de las Naciones Unidas “a unir fuerzas para afrontar la problemática mundial”

Las hermanas Mirabal siguen siendo un símbolo en la actualidad. Al momento de sus asesinatos, América Latina asistía a un proceso de levantamientos populares contra las dictaduras de la región que impulsaron también la creación de un movimiento en República Dominicana.

En ese contexto, un año antes de los homicidios, en 1959 se creó la Agrupación 14 de junio, que fue presidida por Tavares, esposo de Minerva, y donde las hermanas Mirabal eran conocidas como Las Mariposas.

Todos los integrantes de la organización fueron detenidos y más de un centenar fue torturado y perdió la vida. Entre ellos figuraban varios miembros de las familias más reconocidas de la isla, lo que aumentó la presión social ante el régimen de Trujillo.

Quienes recuperaban su libertad, sin embargo, eran sometidos a vigilancia gubernamental y acoso policíaco.

Ese 25 de noviembre de 1960, las tres hermanas regresaban de ver a sus esposos que estaban encarcelados cuando fueron interceptadas por miembros de la policía secreta, ahorcadas y apaleadas. El objetivo de la fuerza era que, una vez lanzadas dentro del auto por un precipicio, los asesinatos fueran interpretados como un accidente.

En ese momento, las tres hermanas tenían entre 25 y 36 años, cinco hijos en total y contaban con una década de activismo político. Una cuarta hermana, Bélgica Adela “Dedé” Mirabal, quien murió en 2017, tenía un papel menos activo en la disidencia y logró salvarse.

“Fue tan horroroso el crimen que la gente empezó a sentirse total y completamente insegura, aun los allegados al régimen”, recordó Luisa De Peña Díaz, directora del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana (MMRD), citada por la cadena de noticias BBC.

Al año siguiente, en marzo de 1961, Trujillo fue asesinado, y los sicarios de Las Mariposas condenados a 30 años de cárcel, pero huyeron del país con la ayuda de grupos militares. El último de los asesinos confesos Cruz Velorio falleció a principios de abril último tras vivir décadas oculto.

De acuerdo a la ONU, actualmente solo dos de cada tres países prohibieron la violencia de género, mientras que en 37 estados todavía no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima. Además, en otros 49 estados todavía no existe legislación que proteja a las mujeres de la violencia doméstica.

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