Empalme Central aprobó una reforma de su estatuto, con cambios en la elección de autoridades y nuevas categorías

La Región

La asamblea extraordinaria dio luz verde a un proyecto que demandó más de un año de trabajo. También se fijaron restricciones económicas durante los años electivos para proteger el patrimonio y facilitar las transiciones.

El Club Atlético Empalme Central (CAEC) dio un paso institucional de fondo. En una asamblea extraordinaria, sus socios aprobaron una profunda actualización de su estatuto, un texto que, según reconocieron sus propias autoridades, había quedado desfasado de las políticas y los niveles de actividad que maneja la institución en la actualidad.

Rodrigo Torresi, presidente de la entidad, explicó que la iniciativa surgió de la agrupación Somos Empalme Central y que el texto final es el resultado de un proceso de redacción que se extendió por más de un año. “Teníamos un estatuto antiguo que, si bien era útil, había quedado no del todo funcional a las políticas actuales”, señaló el dirigente.

Uno de los cambios más relevantes tiene que ver con la forma de elegir a las autoridades. El esquema vigente divide la renovación en mitades, lo que obliga a quienes conducen el club a convivir con distintas formas de pensar y, en muchas ocasiones, retrasa la aplicación de las propuestas por las que fueron elegidos. A partir de 2030, la totalidad de la comisión directiva podrá renovarse en una misma elección.

La modificación también responde a una necesidad administrativa. Cada recambio parcial obliga a actualizar firmas y documentación ante entes públicos, un trámite que implica un costo elevado y resulta engorroso. Para despejar cualquier suspicacia de que la medida busca beneficiar a la gestión actual, Torresi aclaró que la implementación no será inmediata: “Hay toda una etapa de transición y recién en la Asamblea del año 2030 se va a dar la elección por comisión total”.

Nuevas categorías y resguardo del patrimonio

La reforma también formalizó prácticas que ya se aplicaban en el día a día de la institución. El nuevo texto reconoce explícitamente las categorías de socios deportistas e institucionales, y le da un marco al grupo familiar con una nueva organización en sus rangos de beneficios, lo que agilizará la administración y la atención de los asociados.

Uno de los puntos más sensibles tiene que ver con la protección del patrimonio. Se estableció que, en los años electivos, no se podrán asumir compromisos económicos ni financieros entre el cierre de un ejercicio y la próxima asamblea. La medida busca dejar atrás situaciones del pasado que “no estuvieron del todo prolijas”, deslizó Torresi.

“Este estatuto no solo responde a los intereses de la gestión actual, sino que responde a los intereses de gestiones futuras”, concluyó el presidente, al subrayar que la intención es que quienes asuman la conducción en el futuro encuentren una institución ordenada y segura.