El fallo fue dictado por el juez Gonzalo Fernández Bussy en el Centro de Justicia Penal de Rosario. La víctima sufrió los abusos desde los 8 hasta los 13 años. El trabajo de la Fiscalía estuvo a cargo de Diego Meinero.
Un hombre de 53 años, identificado como Cristian V., fue condenado este jueves a 10 años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser el encargado de la guarda, aprovechando la situación de convivencia preexistente. El fallo fue dictado por el juez de Primera Instancia Gonzalo Fernández Bussy en la sala 4 del Centro de Justicia Penal de Rosario.
La investigación, llevada adelante por el fiscal Diego Meinero, determinó que el condenado abusó sexualmente de la hija de su pareja en distintos períodos de la infancia y la adolescencia de la víctima. Los hechos ocurrieron en la localidad de Pueblo Esther y se extendieron desde que la niña tenía 8 años hasta los 13.
Según la acusación, el primer hecho consistió en tocamientos cuando la víctima tenía entre 9 y 10 años. Un segundo episodio de similares características ocurrió cuando la niña tenía entre 12 y 13 años. Además, se le atribuyó haber abusado con acceso carnal de la misma víctima entre sus 8 y sus 12 años, aprovechando su rol de encargado de la guarda y la convivencia preexistente con la familia.
La condena a 10 años de prisión efectiva representa un fallo significativo en el marco de la lucha contra los delitos de abuso sexual infantil en la región. El Tribunal valoró la gravedad de los hechos y la relación de confianza que el acusado mantenía con la víctima, lo que agravó la calificación penal. Cristian V. permanecerá detenido mientras el fallo quede firme.

