Durante mucho tiempo, la relación entre los vecinos y las decisiones sobre su ciudad se limitó a un puñado de instancias puntuales: una elección cada dos años, alguna audiencia pública, quizás una encuesta ocasional. En el medio, quedaba un vacío enorme: todo lo que cada persona observa, piensa o propone sobre su barrio en el día a día, y que rara vez encuentra un canal donde asentarse.
Sobre ese vacío trabaja SUMA, la plataforma que el Centro de Estudios y Participación Social (CEPS) acaba de poner en marcha en Villa Constitución. Se trata de un mapa digital e interactivo, disponible en suma.ceps.com.ar, donde cualquier vecino puede señalar situaciones de su barrio, agruparlas por categoría y dejarlas visibles para toda la comunidad.
Pero la iniciativa excede la queja. Detrás de la herramienta hay una pregunta más amplia, que el CEPS viene planteando desde su fundación: ¿cómo se puede facilitar la participación ciudadana? Para su presidente, Gonzalo Cristini, la respuesta empieza por dejar de pensar la participación como un evento aislado. “La ciudad no se mejora desde un escritorio. Se empieza por escucharla de verdad”, sostiene, y aclara que esa escucha tiene condiciones: “no es leer una encuesta ni convocar una reunión que después se olvida. Es dejar que cada vecino señale, con su propia voz, lo que hay que cambiar en su cuadra, en su plaza, en su barrio”
Esa idea —la participación como proceso continuo y no como consulta esporádica— es la que ordena el diseño de SUMA. A diferencia de un relevamiento con fecha de cierre, el mapa queda abierto de manera permanente, y se actualiza a medida que los vecinos suman nuevos aportes.
“Todos tenemos una idea de cómo mejorar nuestro barrio. La diferencia es que ahora esa idea puede sumarse a las de otros vecinos, en un mismo lugar, donde nadie la pueda ignorar”, señala Cristini.
La apuesta de fondo, dicen desde el CEPS, es que experiencias como esta puedan multiplicarse y consolidar otra manera de vincular a los vecinos con las decisiones que los afectan: una en la que la información no solo se pide desde arriba en momentos puntuales, sino que se construye de manera constante desde quienes habitan cada barrio. “La ciudad no se describe. Se construye. Entre todos”, resume Cristini, y con esa frase sintetiza el objetivo principal de esta herramienta: que la participación sea, de verdad, parte de la vida cotidiana y no una excepción.

