Verónica Castillo, de 42 años, falleció el 22 de septiembre en el Hospital Centenario de Rosario. Su ex pareja denunció que la mujer habría sido golpeada durante la madrugada del 21 y que su conviviente demoró más de cuatro horas en pedir auxilio. La causa está en Fiscalía y se espera la autopsia.
Matías “Miralejos” Zapata, conocido en la ciudad por su actividad como sonidista y su seudónimo, habló este mediodía en Radio X (FM 90.3 / Cadena Regional) para pedir que se investigue la muerte de su ex esposa, Verónica Castillo, de 42 años, ocurrida el pasado 22 de septiembre en el Hospital Centenario de Rosario. Según relató, los hechos que derivaron en el fallecimiento comenzaron el lunes 21 de septiembre, cuando la mujer se encontraba en la casa que compartía con su actual pareja, identificado como Wilson Vera.
“No pensé que me iba a pasar en carne propia. Yo veía de las mujeres golpeadas, de las mujeres asesinadas, pero nunca pensé que me iba a pasar con mi ex mujer”, expresó Zapata al comenzar la entrevista. Visiblemente afectado, contó que ese lunes se levantó para hacer trámites por la transferencia de un auto y que a las 10 de la mañana le envió un mensaje a Verónica pidiéndole que se levantara y fuera a la casa, ya que pensaban comprarle una bicicleta a la nena. “Le mandé el mensaje, nunca me contestó”, dijo.
Cerca de las 10:45, recibió un llamado de Valeria, una amiga de Verónica, quien le pidió que se acercara a la casa de Vera porque la mujer estaba “descompuesta en la cama”. Al llegar, según su testimonio, encontró a Wilson Vera “tomando mate tranquilamente, como si no hubiese pasado nada”. Verónica estaba agonizando, orinada y defecada en la cama. “Le pregunté por qué no había llamado a una ambulancia. Él dijo que se había descompuesto a las siete de la mañana. Pasaron cuatro horas”, relató.
Zapata afirmó que en ese momento, ante la urgencia, no se detuvo a revisar si la mujer tenía marcas en el cuerpo. “Lo que hicimos fue llamar a la ambulancia, ayudarla a cargar, a bajarla y llevarla hasta el hospital. Era resolver la situación de ese momento por su estado de salud”, explicó. Verónica fue trasladada primero al Hospital SAMCo de Villa Constitución, donde le realizaron una resonancia que reveló un derrame cerebral. Luego fue derivada al Hospital Centenario, de la ciudad de Rosario. “Me decían que si la hubiesen agarrado a tiempo, no hubiese pasado esto”, sostuvo.
El martes 22 de septiembre, al mediodía, los médicos le informaron que Verónica había fallecido. “Me dicen: ‘Mirá, el corazón le funciona pero el cerebro no’. Es lo que se conoce como muerte cerebral”, relató. La mujer no era donante de órganos, por lo que la familia decidió no avanzar con la donación.
El testimonio de los vecinos
Días después, cuando Zapata pasaba por la casa de Verónica, un vecino lo detuvo para preguntarle por ella. Al contarle que había fallecido, el hombre le reveló que en la madrugada del 21, cerca de las 3:15, se escucharon gritos provenientes de la vivienda. “Se sentía: ‘Puta, levantate, eso te pasa por puta’. La agarraba de la muñeca y la golpeaba”, relató Zapata, reconstruyendo el relato del vecino. Según ese testimonio, el agresor la dejó tirada y luego la trasladó a la cama.
“Cuando me dijeron eso, me quedé pensando en muchas cosas. Desde las 7 de la mañana hasta que llegamos con la ambulancia, algo pasó. ¿Por qué no quería llamar a la ambulancia? Si él sabía que ella tenía hipertensión, que tenía problemas. No podía dejar abandonada a una persona que se estaba muriendo en la cama”, manifestó.
Zapata aseguró que otros vecinos se sumaron a ese relato. Una familia, dijo, fue testigo directo de lo ocurrido porque desde una puerta del balcón se veía todo. “Que le pegaba, que quedó tirada ahí y después la pasó para la cama”, detalló.
Audios y denuncias previas
Consultado sobre si sospechaba que en esa relación podían darse situaciones de violencia, Zapata contó que durante el velatorio se acercó una mujer que le entregó audios en los que la propia víctima relataba que Wilson Vera “la golpeaba, la psicopateaba y le revisaba el celular”. “Tengo todos los audios grabados, para que esto sea justicia, porque no quiero que vuelva a pasar con nadie”, afirmó.
También mencionó que la violencia no habría sido un hecho aislado: según le contaron, la ex pareja de Vera también habría terminado la relación por los golpes. “Me enteré de que la ex mujer se fue porque la golpeaba, la vivía golpeando”, afirmó.
Respecto de Wilson Vera, Zapata afirmó no saber dónde está. “Lo último que me dijo un vecino es que vino un auto, él salió con una valija y se desapareció”, indicó. También señaló que el hombre se habría llevado el celular de Verónica, lo que, a su entender, podría constituir una prueba relevante. “Le pedí el celular a este muchacho, no me lo quiso dar”, agregó.
Pedido de justicia
Zapata confirmó que la denuncia ya fue radicada en la Fiscalía y que se espera la autopsia del cuerpo, que aún no se habría realizado. “Las pruebas ya están. Estamos esperando la fiscalía. La denuncia se hizo el jueves mismo”, sostuvo.
“Yo estoy reclamando justicia porque no quiero que le pase a otra mujer. ¿Qué pasa si queda impune y agarra a otra chica y le hace lo mismo? ¿Tenemos que esperar otra muerte más, otra desgracia más, a otra familia?”, preguntó.
El hombre recordó que estuvo 22 años en pareja con Verónica y que nunca ejerció violencia contra ella. “Ni a mis hijos nunca les levanté la mano. Con ella menos. Discutíamos, yo me iba, la dejaba gritando sola, al rato volvía y todo bien. Pero no era para que pasara la situación que pasó, agonizar tanto en la cama. Pasaron cuatro horas y el tipo frío, como si nada”, expresó.
“Ni a un perro se deja tirado. El otro día habían chocado un perro, lo llevé a mi casa, lo curé y después se lo devolví al dueño. Ni siquiera eso. Este no tuvo ni corazón. La dejó tirada, la dejó morir, como dice el nene mío: la dejó morir”, agregó.
Verónica y Matías tuvieron tres hijos en común: un nene de 8 años, una nena de 14 y un hijo mayor, de 19 años. “Imaginate lo que es para mis chiquitos. No quiero otra muerte que quede en vano, porque hay muchas mujeres que se han callado. Ella me dijo que le había roto la boca dos o tres veces, yo no le creí. Por no creerle, mirá lo que le pasó”, dijo Zapata.
Consultado sobre las marcas en el cuerpo, “Miralejos” afirmó que se habrían encontrado marcas de uñas en las muñecas, lo que coincidiría con el relato de los vecinos. Zapata se mostró de acuerdo con que se solicite una autopsia, ya que sobre el cuerpo no se habría realizado ninguna investigación.
“Yo no voy a parar hasta que se haga justicia. Voy a mover cielo y tierra”, concluyó.

