Los padres del niño de 6 años que murió tras la caída de un tronco en el Club de Pescadores encabezaron una nueva movilización en Villa Constitución. Piden que se identifique a los responsables de la habilitación y que las autoridades municipales contesten el oficio judicial.
A nueve meses de la tragedia, la familia de Fausto Oyarzabal volvió a movilizarse en Villa Constitución. El viernes pasado, familiares, vecinos y allegados se concentraron en la plaza central y marcharon hacia el Palacio Municipal para pedir justicia por el niño de 6 años que murió luego de sufrir un grave traumatismo de cráneo en el predio del Club de Pescadores. La convocatoria estuvo a cargo de sus padres, Florencia De Ganzó y Alan Oyarzabal.
El hecho ocurrió el domingo 21 de diciembre de 2025 por la tarde, en el predio del club. Fausto estaba en el sector del estacionamiento e intentó pasar por debajo de un pesado tronco colocado en forma horizontal. Esa estructura, sostenida por otros troncos en los extremos, funcionaba como valla para impedir que los vehículos avanzaran hacia la zona de la caleta. Cuando el niño trató de cruzar, la madera se desprendió y cayó sobre su cabeza.
Durante la movilización, Alan agradeció el acompañamiento de la comunidad y de los medios, y remarcó el carácter pacífico de la convocatoria: “No queremos hacer lío, queremos respuestas”. El padre de Fausto pidió que se identifique a los responsables de la habilitación y el mantenimiento del club. “Quiero justicia, que se haga justicia. Quiero descansar tranquilo y que mi hijo descanse en paz”, expresó.
Alan también sostuvo que no recibió respuestas del municipio ni mensajes de parte de la institución. “Un responsable, por favor, alguien que se haga cargo. No tengo respuesta de nada, todo está oculto, todo muy trabado”, señaló. Cuestionó que el club continúe abierto y reclamó controles sobre sus condiciones de seguridad. “Nos arruinaron la vida a todos, a toda la familia”, afirmó. Además, pidió solidaridad a la sociedad y planteó la necesidad de que el caso sirva para evitar nuevas tragedias.
Florencia, por su parte, explicó que la movilización buscó obtener respuestas del municipio sobre la habilitación del Club de Pescadores y los controles realizados para que siguiera funcionando. “Queremos que nos den una respuesta de por qué ese club sigue abierto sin ninguna norma de seguridad”, dijo. La madre de Fausto agregó que esa información es necesaria para continuar con el juicio.
La causa judicial permanece a la espera de una contestación municipal. La única respuesta recibida hasta el momento estuvo vinculada con la habilitación de la cantina, un aspecto que, para la familia, no responde al planteo sobre el funcionamiento integral del club. “Está todo muy trabado. Se ocultan pruebas, no tenemos respuestas y por eso nos tenemos que movilizar pese a tanto dolor”, sostuvo Florencia.
La mujer consideró que el avance judicial es lento y cuestionó que, después de nueve meses, todavía deban esperar la contestación del municipio. “Me parece bastante tibio todo”, afirmó. La familia reclamó que las autoridades respondan el oficio requerido en la causa penal. “Necesitamos que contesten el oficio para poder seguir el curso normal de lo penal”, explicó Florencia.

