«Mujer, cuerpo y territorio»: una muestra de pinturas y cerámicas en el banco Credicoop reúne a artistas villenses

Villa Constitución

La exposición colectiva, que podrá visitarse durante todo junio de lunes a viernes de 8 a 13 horas, convoca a pintoras y ceramistas de la ciudad. Las obras dialogan con la relación profunda entre la mujer, la tierra y la memoria.

El Espacio de Arte del Banco Credicoop de Villa Constitución inauguró una muestra colectiva titulada “Mujer, cuerpo y territorio”, que reúne pinturas y cerámicas de artistas locales. La exposición, que estará abierta al público durante todo el mes de junio en el horario de 8 a 13 horas, convoca a creadoras que exploran desde sus estéticas personales los vínculos entre la mujer, la tierra y las luchas históricas que atraviesan los cuerpos y los territorios.

Las pinturas pertenecen a Ana Boulán, Carla Rodríguez, Giovanna Moscoloni, Marijó Agañaráz y Liliana Scarafiocca. Las cerámicas, en tanto, son obra de Victoria Benzi, Silvia Curti, Patricia Rodríguez, Beatriz Laner, Analía Schmutz y Carina Aubert. En palabras de los organizadores, “la tierra guarda memoria. En sus estratos se acumulan huellas de vidas, resistencias, silencios y gestos que continúan modelando el presente. También las mujeres han sido, históricamente, territorio de inscripción de luchas, cuidados, despojos y transformaciones”.

La muestra invita a recorrer esa relación profunda entre mujer y tierra a través de las obras expuestas. La cerámica, nacida de la tierra transformada por el trabajo de las manos y el fuego, evoca saberes ancestrales transmitidos de generación en generación. La pintura, por su parte, despliega relatos, símbolos y emociones que expanden esas experiencias hacia nuevos horizontes de interpretación. Las obras no buscan representar una idea única de la mujer, sino revelar una multiplicidad de voces, identidades y trayectorias.

Con una cita del curador y crítico de arte Ticio Escobar, la presentación de la muestra sostiene: “La tierra conserva memorias y las mujeres las convierten en resistencia. Allí donde el territorio es herido, el arte vuelve visibles las voces que persisten”. Cada imagen y cada pieza cerámica constituyen una toma de posición frente a las historias que atraviesan los cuerpos y los territorios. Desde su estética personal, cada artista “habla” y esa voz se transforma en un relato colectivo. La invitación es a detener la mirada sobre aquello que muchas veces permanece en los márgenes.