La confianza de los empresarios industriales se debilita y baja la disposición a invertir

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El optimismo que durante los primeros meses de gestión del presidente Javier Milei mantuvieron los empresarios industriales comienza a mostrar signos de agotamiento. Así lo refleja el último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), correspondiente a enero de 2026, que evidencia una caída en la disposición a invertir, un bajo nivel de utilización de la capacidad instalada y una creciente preocupación por la demanda interna.

Según el relevamiento, apenas el 46,9% de las firmas considera que es un buen momento para realizar inversiones, un porcentaje significativamente inferior al 57% registrado en enero de 2025 y apenas por encima del piso histórico de abril de 2024, cuando solo el 34,4% manifestaba esa intención. El dato cobra relevancia si se considera que la encuesta se realizó antes del debate parlamentario por la reforma laboral y del anuncio del cierre de la planta de Fate, dos hechos que podrían profundizar aún más la incertidumbre.

Capacidad ociosa y expectativas postergadas

El informe revela que las empresas industriales están utilizando en promedio el 52% de su capacidad instalada, y el 72,4% de los establecimientos reconoce que este nivel se encuentra por debajo del considerado óptimo.

Más preocupante aún resulta que el 70,4% de las firmas proyecta alcanzar el nivel deseado recién en el segundo semestre de 2026, lo que, según el CEU, “refleja un progresivo debilitamiento de las expectativas de recuperación”.

La producción también muestra signos de retroceso: el 53,3% de las empresas encuestadas registró una caída en su nivel de actividad en comparación con el promedio del último trimestre de 2025, mientras que solo el 13% reportó aumentos.

En materia de ventas internas, el panorama es aún más desalentador: el 54,7% de las firmas sufrió bajas, el tercer valor más elevado de toda la serie histórica del indicador.

El empleo, en la mira

El mercado laboral industrial tampoco escapa a la tendencia contractiva. Durante enero, el 22,2% de las empresas registró caídas en su plantel de trabajadores. De ellas, la mitad recurrió directamente a desvinculaciones, mientras que el 41,4% optó por reducir turnos laborales y el 22,9% implementó suspensiones.

Las proyecciones no son alentadoras: de cara a los próximos doce meses, el 26% de las firmas anticipa nuevas reducciones de personal, frente a apenas el 19,4% que prevé incorporaciones.

El impacto de la crisis no es homogéneo. Las micro y pequeñas empresas son las que sufren con mayor crudeza la caída de la producción y las ventas. En este segmento, el índice de difusión de producción fue de -43,3 puntos porcentuales, frente a -34,8 en las medianas y grandes. En ventas internas, la brecha se amplía aún más: -46,5 puntos para las pymes contra -30,8 para las firmas de mayor tamaño.

Casi la mitad de las empresas (45,6%) reportó dificultades para afrontar al menos uno de sus compromisos corrientes, como salarios, proveedores, impuestos o servicios públicos. El pago de impuestos (33,2%) y a proveedores (31,9%) concentran las principales complicaciones. Como consecuencia, el 39,8% de las firmas con atrasos debió afrontar intereses y mayores costos financieros, y el 38,1% incrementó su nivel de endeudamiento.

La demanda interna, principal preocupación

Por primera vez en varios relevamientos, la caída de la demanda interna se consolida como la principal preocupación de los industriales, señalada por el 46,1% de los encuestados. Le siguen el aumento de costos (19,7%), con especial incidencia del costo laboral (49,6% de las menciones dentro de ese ítem), y la dificultad para competir con bienes importados (19,4%), un factor que no aparecía en el relevamiento de octubre de 2024 y que crece en un contexto de mayor apertura comercial y apreciación cambiaria.

El informe también registra un cambio en las proyecciones a futuro. Mientras que en enero de 2025 el 68,6% de las empresas anticipaba una mejora en la situación económica del país para 2026, ese porcentaje se desplomó al 27,6% en el último relevamiento. Solo el 47,8% prevé una mejora en su propia situación económica, y el 41% espera un mejor desempeño en su sector de actividad.

El Monitor de Desempeño Industrial (MDI), que sintetiza estos indicadores, se ubicó en 36,5 puntos, acumulando su decimoquinto relevamiento consecutivo en zona de contracción, con una caída de 7,5 puntos respecto del trimestre anterior y de 5,6 puntos en términos interanuales. El estudio, realizado entre el 2 y el 16 de febrero, contó con la participación de 644 empresas de todo el país, en conjunto con ADIMRA y la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE).