Ayecán celebró San Valentín en la plaza central: «Si a ellos les sobra algo, es amor y alegría»

Villa Constitución

Con sonrisas y una energía contagiosa, los jóvenes adultos del Centro de Día, Educativo y Terapéutico «Ayecán» salieron el jueves pasado a la plaza central para celebrar el Día de los Enamorados. La actividad, que se adelantó al 14 de febrero, fue una nueva oportunidad para que la institución se pudiera encontrar con la comunidad y compartiera un mensaje sencillo pero poderoso.

“En realidad a nosotros nos encanta salir a la plaza, salir a la comunidad y poder brindar un poco de la alegría. Porque si a ellos les sobra algo, es amor y alegría. Y hoy en día nos parece que falta eso, entonces siempre festejamos”, contó Leticia Garrone, directora de «Ayecán», mientras los jóvenes compartían con los vecinos que se acercaban al puesto instalado en el paseo público.

La propuesta incluyó juegos y la entrega de pulseras elaboradas por los propios chicos durante todo el mes, en un trabajo que implicó mucho más que la manualidad. “Ellos mismos fueron a comprar la materia prima, trabajaron el manejo del dinero, salieron a buscar lo que necesitaban. Todo eso se va trabajando a la par de lo recreativo y lo entretenido”, explicó Garrone.

La actividad tuvo además un fuerte componente de integración social. “La gente se reengancha, muy bien, con buena onda, y ellos disfrutan un montón”, agregó la directora, visiblemente emocionada por la respuesta de los vecinos.

Consultada sobre el significado de celebrar San Valentín desde la mirada de los jóvenes, Garrone fue clara: “La preparación tiene que ver con la efeméride, con qué significa, para qué es y a quiénes involucra. El amor involucra a todos, es amor en todos los sentidos. A ellos les encantó esta propuesta, surgió de ellos y a nosotros nos encantó”.

Un verano a pura comunidad

Esta no fue la primera salida del año para «Ayecán». Durante el verano, el grupo participó de una jornada en Playa Bucaré, invitados por la Secretaría de Cultura del Municipio. “Lo pasamos hermoso también”, recordó Garrone.

La institución, ubicada en Libertad 1245 del Barrio Talleres, es conocida en la ciudad no solo por su labor terapéutica y educativa, sino también por la producción de dulces que elaboran los jóvenes y que venden los viernes en la Feria Municipal de Alimentos. “Con eso financiamos nuestros viajes. Ahí ellos pueden costear sus propios gastos”, explicó la directora, mencionando como ejemplo el desayuno que compartieron esa misma mañana en un conocido bar de la ciudad.

En cada pulsera entregada, en cada sonrisa compartida, los jóvenes de «Ayecán» no solo celebraron el amor: lo hicieron visible. Con su presencia en la plaza recordaron que la alegría también es una forma de inclusión y que una comunidad más amable se construye con pequeños gestos, como el de regalar un detalle hecho a mano o el de simplemente detenerse a compartir un rato. Porque cuando ellos salen a la calle, algo cambia en el aire.