El locutor Víctor Hugo Dimaría contó su experiencia en el Festival de Cosquín

Villa Constitución

Con la calidez y la humildad que lo caracterizan, el locutor villense Víctor Hugo Dimaría compartió detalles de su intensa experiencia en la última edición del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde desde hace años integra el equipo de locutores oficiales. En su regreso al programa “Cámara Abierta”, que se emite por Sur Multimedios, dialogó con Julián Malvestiti y Juan Rica sobre las vivencias de casi dos semanas que define como únicas e inagotables.

“Yo formo parte del equipo de locutores de espectáculos callejeros de Cosquín”, contó Dimaría, quien describió una rutina agotadora y, al mismo tiempo, apasionante. La primera jornada del Festival, por ejemplo, su trabajo comenzó a las 10 de la mañana con el desfile inaugural de agrupaciones gauchas, que este año batió un récord con más de 4.000 jinetes. Tras una breve pausa, a las 18 horas dio inicio el desfile de más de 180 delegaciones a pie, que se extendió hasta casi las 21. “A las 22 justamente yo también comenzaba la locución del Fogón Criollo, frente a la plaza Próspero Molina, y seguía hasta las 4 de la madrugada”, relató.

Su vínculo con Cosquín comenzó en 2012, cuando fue finalista del casting representando a la Sede de Villa Constitución. En 2016 ganó ese casting y locutó en la séptima luna del festival principal, y desde 2020 se integró formalmente al equipo estable de locutores, un grupo de nueve profesionales seleccionados entre postulantes de todo el país. “Realmente uno se siente privilegiado, es como estar en primera división”, confesó.

Consultado sobre la convocatoria de este año, Dimaría la calificó de “espectacular”. Destacó que, por primera vez, se batieron récords de venta anticipada de entradas, agotándose más de una semana antes del inicio, especialmente para la novena luna que cerró Milo J y para las noches de Soledad Pastorutti y Abel Pintos. “Hubo muchos jóvenes en la plaza”, señaló, reflexionando sobre el fenómeno de artistas contemporáneos que atraen nuevo público. “Es una manera de que descubran el mundo de Cosquín y se terminen enganchando”, analizó.

Pese a la exigencia de su horario en el Fogón Criollo, que le impide asistir a las conferencias de prensa que los artistas ofrecen antes o después de subir al escenario mayor, Dimaría busca la forma de entrevistar a músicos, cantantes y bailarines. “Con muchos pude hacerlo, con otros no… pero a pesar de eso le pude hacer notas a varios artistas”, comentó. Esa dedicación periodística tiene raíces: hasta 2020 estaba acreditado en la sala de prensa oficial, un rol que ahora complementa con su trabajo como locutor.

En la charla también hubo espacio para el orgullo local. Dimaría resaltó la importancia del Pre Cosquín de Villa Constitución, que cumplió 46 años y es una de las sedes más antiguas del país. “Durante muchos años tuvo el privilegio de ser la sede con mayor cantidad de ganadores en Cosquín”, recordó, y explicó que, si bien la apertura de nuevas sedes en la provincia ha dispersado a algunos talentos, el evento villense “se vive como una fiesta” y logra convocar alrededor de 12.000 personas en sus tres noches al aire libre.

“Es muy difícil explicar lo que se siente en Cosquín, más cuando te gusta”, concluyó Dimaría, tratando de transmitir la energía especial del evento. “Es una atracción que, una vez que fuiste, si te gustó, cuesta muchísimo despegarse. Y es una motivación permanente”.

Con su voz, el locutor villense no solo anima en Cosquín, sino que también sigue tendiendo un puente entre la capital nacional del folklore y su ciudad natal.