Frente a un escenario nacional complejo para la educación superior, el Área de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo de la Universidad Nacional de Rosario no sólo sostuvo sus políticas estratégicas, sino que las amplió y consolidó, afianzando un modelo de gestión que prioriza la producción de conocimiento con aplicación concreta en la sociedad y el fortalecimiento de la universidad pública.
El 2025 representó uno de los períodos más desafiantes para el sistema universitario argentino. Sin embargo, lejos de paralizarse, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) impulsó una agenda intensa y diversificada desde su área de Ciencia y Tecnología, bajo el liderazgo de la secretaria Elena Gasparri.
“En este año que debe haber sido uno de los más difíciles para la Universidad, generamos y llevamos adelante muchísimas acciones, algunas como continuidad y muchas otras nuevas, que fueron fruto del compromiso con nuestra misión. Ordenamos, agilizamos e innovamos”, afirmó Gasparri. En este marco, explicó que el eje rector fue cambiar el enfoque: “Pasar de administrar la producción de ciencia y tecnología a generarla y gestionarla activamente”.
Entre las acciones más destacadas se encontró la unificación de dos años de subsidios para investigaciones, brindando previsibilidad a los equipos de trabajo. Asimismo, se lanzó la segunda edición de la Convocatoria de Proyectos de Investigación Aplicada “Universidad y Desarrollo Sostenible”, diseñada para organizar la producción científica de manera interdisciplinaria y abordar problemáticas sociales en articulación con el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Provincia de Santa Fe.
El apoyo a las nuevas generaciones también fue prioritario, mediante becas para asistencia a congresos nacionales y las Becas Universitarias “Innovación para el desarrollo sostenible”, destinadas a proyectos de finalización de carrera en temas de Producción y Ambiente.
Jornadas científicas y un repositorio vivo
Un hito del año fueron las XIX Jornadas de Ciencias, Tecnologías e Innovación, que se realizaron en la Facultad de Derecho y exhibieron más de 335 pósters científicos. “Buscamos sostener y redoblar las apuestas para propiciar espacios de encuentro”, señaló Gasparri, y destacó que la digitalización total de los trabajos permitió crear un repositorio accesible de seis años de producción científica, facilitando la consulta y el contacto con investigadores de todo el mundo. Este año, se incorporó la inclusión como eje principal, exigiendo que todos los pósters fueran accesibles.
El Área también fue pionera en impulsar la innovación tecnológica con la segunda convocatoria de Xperiencia UNR, que financia prototipos basados en Inteligencia Artificial, Realidad Virtual y Aumentada. Se creó la Incubadora de Emprendimientos basados en Industrias Culturales, que incluyó la convocatoria “GameLabUNR” para desarrollo de videojuegos, y se reabrió la Convocatoria de Vinculación Inclusiva.
Por otra parte, el acompañamiento al ecosistema emprendedor fue activo, participando en “Emprende U” –donde un equipo de la UNR resultó ganador– y en la Competencia de Planes de Negocios local. Además, se desarrolló el Programa de Formación de Mujeres Emprendedoras junto a Criar, y se crearon tres nuevas diplomaturas en formación gerencial y biotecnología.

