Una multitudinaria concentración en Plaza de Mayo, convocada por las centrales obreras, rechazó el proyecto oficial de “Modernización Laboral”. Los máximos dirigentes sindicales advirtieron que, de no ser escuchados, escalarán las medidas de fuerza hasta un paro nacional.
La Confederación General del Trabajo (CGT) lideró este jueves una masiva movilización a Plaza de Mayo en un claro mensaje de fuerza al Gobierno nacional, rechazando en su totalidad el proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei. Durante el acto, los principales dirigentes sindicales plantearon la posibilidad de convocar a un paro general de actividades si el oficialismo no atiende sus reclamos en el debate legislativo.
La movilización, consensuada por el Consejo Directivo de la central obrera y acompañada por las dos CTA (Trabajadores y Autónoma), reunió a una importante columna de manifestantes que, según estimaciones de los organizadores, superó las 150 mil personas. La protesta marca la cuarta acción callejera de la CGT contra la administración de Milei, pero la primera dirigida específicamente a bloquear la iniciativa que busca modificar la Ley de Contrato de Trabajo y otras normativas laborales.
Una plaza llena de banderas y advertencias
Desde el mediodía, columnas de los principales gremios que integran la conducción de la CGT, como UPCN, UOCRA, el Sindicato del Seguro, Camioneros y FATSA, ocuparon el centro de la plaza tras ingresar por la Avenida de Mayo y la Diagonal Sur. A ellos se sumaron delegaciones de La Fraternidad, La Bancaria, Aceiteros, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), Comercio, la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) y decenas de otras organizaciones sindicales.
En forma paralela, ingresaron por distintas arterias las organizaciones sociales agrupadas en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), las columnas de las CTA y los sindicatos del denominado Sindicalismo Combativo, quienes portaban una bandera que reclamaba explícitamente “un paro nacional y un plan de lucha”.
El tono de los discursos desde el escenario fue de abierto enfrentamiento y dejó en claro la disposición a radicalizar la protesta. El triunviro de la CGT y secretario general del Sindicato del Seguro, Jorge Sola, fue el más contundente al anunciar el posible escalamiento. “Este es el primer paso de un plan de lucha. Sigan sin escuchar y terminaremos en un paro nacional en todo el país”, afirmó ante la multitud.
Previamente, Octavio Argüello, líder del sindicato de Camioneros y también miembro del triunvirato, había expresado una advertencia similar: “Venimos a decir rotundamente no a esta reforma laboral entreguista. Estoy convencido de que si no nos escuchan vamos a terminar en un paro nacional”.
Cristian Jerónimo, el tercer integrante de la conducción, no mencionó explícitamente la medida de fuerza pero ratificó la firme oposición: “Esta CGT va a defender los derechos de los trabajadores sin cederle ni un paso a este gobierno. Nos oponemos a la reforma laboral porque está redactada a favor de las grandes corporaciones”.
Los puntos principales del rechazo sindical
En su alocución, Jorge Sola detalló los fundamentos del rechazo, a pesar de que el gobierno nacional ya realizó modificaciones y suprimió varios artículos críticos tras negociaciones previas con la CGT. El dirigente denunció que el proyecto busca que “despedir sea gratis y se financie con la plata de los jubilados”, y que tiene como objetivo “limitar el derecho a expresarse y por eso van contra el derecho a huelga”.
Desde la central obrera sostienen que el texto final, aun con cambios, mantiene aspectos inaceptables. Entre ellos, destacan la imposición de regulaciones estrictas sobre el derecho de huelga, el establecimiento de una prioridad de los convenios por empresa sobre los sectoriales, y la limitación a la ultraactividad (continuidad vigente) de los convenios colectivos una vez vencidos.
También rechazan de plano la flexibilización de derechos individuales, como la reducción del costo indemnizatorio por despido, la extensión de la jornada laboral a través del sistema de banco de horas, modificaciones en aspectos salariales y la derogación de varios estatutos especiales de trabajo.

