En vísperas de la movilización de la CGT, el secretario general del sindicato metalúrgico a nivel nacional, Abel Furlán, cargó duramente contra el proyecto oficial, al que acusó de favorecer solo a las multinacionales y destruir el entramado productivo argentino. “Es un sometimiento. Ni la dictadura se atrevió a tanto”, dijo.
Con tono contundente y crítico, Abel Furlán, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina (UOMRA), anticipó el espíritu de la protesta sindical prevista para este jueves al referirse al proyecto de Reforma Laboral que avanza en el Congreso. En declaraciones realizadas ayer, el líder gremial no dejó margen para la ambigüedad: “Esto es un sometimiento. Ni la dictadura se atrevió a tanto”, aseguró, definiendo a la iniciativa como “una ley que permite una fenomenal transferencia de recursos de los trabajadores a las multinacionales”, donde “ni siquiera las pymes van a salir favorecidas”.
Furlán remarcó que la postura del movimiento obrero no admite medias tintas. “Esta es una decisión política. No hay ninguna posibilidad de pararse en otro lugar que no sea en la confrontación contra esto. Porque acá no solamente está en riesgo el empleo de los trabajadores que yo represento. Está en riesgo la Argentina”, afirmó. Según su análisis, la reforma “deroga los derechos más elementales” y “va a afectar de manera inmediata la vida de 9 millones de trabajadores registrados”.
El dirigente apuntó directamente contra las grandes corporaciones, señalando a quienes, a su entender, se beneficiarán y habrían influido en el texto. “Sin duda que esta es una reforma que favorece a las grandes empresas, o sea, a las multinacionales. Claramente que a Acindar y al Grupo Techint son las que más están de acuerdo. Es más, yo te diría que son las multinacionales que han estado trabajando arduamente en sus estudios jurídicos y que han estado dándole contenido a este proyecto de ley. No tengo duda de eso”, sostuvo.
La industria en crisis
En línea con las críticas del sector industrial, Furlán vinculó la apertura importadora con la pérdida de trabajo nacional. “Todas las semanas tenemos empresas que cierran o que se hacen importadores”, resaltó, y amplió: “Hoy la principal disputa entre China y EEUU es justamente quién se queda con el trabajo calificado y nosotros nos abrimos al mundo destruyendo trabajo argentino”.
Para el secretario general de la UOMRA, el proyecto es parte de una política más amplia de desindustrialización. “Esta ley mal llamada de modernización laboral, representa la destrucción de todo el entramado productivo de la República Argentina y nosotros, por ser el gremio industrial más importante, somos los que más rápidamente tenemos como consecuencia este tipo de política”, argumentó.
“Este gobierno viene a destruir la industria, no tiene un plan industrial sabiendo que Argentina tiene 8 o 9 minerales que necesita el mundo. ¿Quién le va a dar trabajo a nuestra sociedad si destruimos el entramado productivo?”, se preguntó.
Finalmente, Furlán cuantificó el impacto de la crisis actual en el empleo formal y el poder adquisitivo: “Se han perdido 300.000 puestos de trabajo en el sector formal, por eso cae el poder adquisitivo. El principal problema de Argentina es que el salario no garantiza ni un plato de comida”.

