Diputados le dio media sanción a una iniciativa de Sonia Martorano que pone el foco en la niñez y la adolescencia. Busca articular a escuelas, clubes y familias con herramientas públicas de atención, y poner el freno al ciberacoso y el grooming. Ahora debe ser tratado por el Senado.
El impacto de las pantallas en la vida cotidiana llegó al recinto de la Cámara de Diputados de Santa Fe. El cuerpo legislativo aprobó un proyecto de ley impulsado por Sonia Martorano que apunta a contener el uso problemático de las tecnologías digitales. El texto busca atacar el problema desde varios frentes, combinando información, capacitación y un acceso real a la salud pública, con una mirada puesta especialmente en niños y adolescentes.
“Lo primero que nos preocupa es lo biológico, especialmente cuando hablamos de infancias y adolescencias”, señaló Martorano durante el debate. En esa misma línea, la legisladora enumeró los efectos que ya se observan: alteraciones en las emociones y en la conducta, cuadros de ansiedad, angustia y crecientes dificultades para vincularse cara a cara con otras personas.
Sin embargo, el proyecto evita caer en posturas extremas. La diputada fue enfática al aclarar que el objetivo no es satanizar la tecnología: “Lejos estamos de querer demonizar o prohibir nada de esto, no fue nunca la intención de este proyecto ni del dictamen final”. El planteo central es que las familias necesitan apoyo para detectar cuándo algo no anda bien y saber cómo actuar. El Estado, según la legisladora, debe correr con esa carga: “¿Qué tenemos que brindar? Las herramientas, un marco de información, de concientización y herramientas para un acceso desde la salud pública para tratamientos y acompañamientos”.
Con la media sanción obtenida, el proyecto pasará ahora al Senado provincial. Si prospera, se tejerá una red de trabajo entre las escuelas, los clubes barriales, los centros de salud y los propios hogares. El articulado también contempla acciones específicas para prevenir delitos digitales como el grooming y el ciberacoso, además de proteger a los menores de contenidos inapropiados. A eso le suma el diseño de tareas de investigación y el monitoreo constante de esta problemática en todo el territorio santafesino.

