Electrolux deja de fabricar en Rosario y cierra una etapa de producción donde llegó a contar con 750 empleados

La Región

La compañía confirmó el cierre de su planta. Desde este sábado abastecerá el mercado argentino solo a través de importaciones. La decisión culmina un proceso de reducción de la actividad que incluyó suspensiones, retiros voluntarios y el cierre de distintas líneas.

La planta de Electrolux en Rosario dejará de fabricar electrodomésticos desde este sábado, en una decisión que marca el final de la producción de la compañía en esa ciudad. La empresa confirmó el cierre del establecimiento ubicado en avenida Batlle y Ordóñez al 3400 y anunció que modificará su esquema de abastecimiento para recurrir a la red internacional de producción del grupo.

La medida se produce después de varios meses de reducción de la actividad industrial. A comienzos de año dejó de fabricarse cocinas y posteriormente se discontinuó la producción de heladeras. En abril, la planta contaba con unos 250 trabajadores, una cifra muy inferior a los aproximadamente 750 empleados que había llegado a tener.

El cierre constituye así el último paso de un proceso en el que la fábrica fue perdiendo progresivamente líneas de producción y puestos de trabajo. La información disponible ubica actualmente en unos 180 a los operarios que trabajan en el establecimiento y señala que se analizan alrededor de 100 despidos, aunque todavía no se precisó el alcance definitivo de la desvinculación del resto del personal.

Electrolux explicó que la decisión forma parte de una “revisión estratégica de sus operaciones en Argentina” y que el nuevo esquema estará basado en un modelo de abastecimiento global. Según la compañía, la utilización de su red internacional apunta a mejorar la eficiencia y la competitividad de sus operaciones.

El cambio no implica la salida de las marcas del mercado argentino. La empresa aseguró que continuará comercializando productos de Electrolux y Gafa y que mantendrá la garantía oficial, el servicio técnico y la disponibilidad de repuestos.

El camino hacia el cierre había comenzado antes. En octubre de 2025 se implementaron suspensiones rotativas que alcanzaron a unos 400 trabajadores, en un contexto de caída de las ventas y acumulación de stock. La medida reducía temporalmente la actividad, pero no significaba la eliminación de esos puestos de trabajo.

En marzo de este año, la compañía abrió un programa de retiros voluntarios destinado inicialmente a unos 100 trabajadores. Según la información difundida entonces por el sindicato, la adhesión superó esa cantidad y más de 130 operarios aceptaron la propuesta.

La reducción de personal estuvo acompañada por un achicamiento de la producción. En enero dejó de fabricarse la línea de cocinas y, pocos meses después, se anunció el final de la fabricación de heladeras. Para abril, la dotación había descendido a unos 250 trabajadores.

Ese recorrido modificó de manera sustancial el perfil de la planta rosarina. De una fábrica que llegó a emplear a unas 750 personas y concentraba distintas líneas de producción, pasó a operar con una estructura mucho más reducida, hasta llegar ahora al cese de la fabricación.

El contexto en el que se produce cierre incluye una caída del consumo y una mayor competencia de productos importados en el sector de electrodomésticos de línea blanca.

Electrolux sostuvo que llevará adelante la transición respetando a las personas afectadas y cumpliendo las obligaciones establecidas por la legislación vigente. No obstante, al momento del anuncio no se habían detallado las condiciones de las eventuales desvinculaciones ni la situación de cada uno de los trabajadores que permanecen en la planta.