La ciudad se prepara para el paso de la 31ª Peregrinación Rosario–San Nicolás. El operativo de seguridad comenzará el sábado y combinará cortes temporales, controles, asistencia sanitaria y presencia de distintas fuerzas para proteger a los caminantes sin paralizar el tránsito.
Villa Constitución tendrá durante la noche del sábado y las primeras horas del domingo un movimiento extraordinario con el paso de la 31ª Peregrinación Masiva Arquidiocesana Rosario–San Nicolás. Ante la llegada de miles de personas que recorrerán la ciudad rumbo al Santuario de San Nicolás, se dispuso un operativo especial que buscará acompañar la marcha y mantener, dentro de lo posible, la circulación habitual.
La estrategia contempla cortes parciales y de corta duración, que se irán desplazando conforme avance la columna de peregrinos. De esta manera, no habrá un bloqueo permanente de los principales accesos y cruces, sino intervenciones puntuales en los sectores que requieran mayor protección.
De acuerdo con el cronograma previsto, los primeros grupos comenzarán a ingresar durante la tarde del sábado y alrededor de las 18 se pondrán en funcionamiento los dispositivos en los cruces considerados más complejos. El momento de mayor concentración se espera cerca de las 22, mientras que el paso de la imagen de la Virgen frente a la Escuela San Pablo está estimado entre la 1.30 y las 2 de la madrugada.
El despliegue involucrará a la Municipalidad, la Unidad Regional VI, Prefectura Naval, Gendarmería, Bomberos, Protección Civil, personal sanitario del Hospital SAMCo y los centros de salud, agentes de Inspección General y representantes del Centro de Veteranos de Malvinas, entre otros organismos. La Policía comenzará a reforzar su presencia desde el mediodía del sábado, tanto en distintos sectores de la ciudad como en las zonas limítrofes y vinculadas al recorrido.
También se prevé coordinación con las localidades vecinas para acompañar el desplazamiento de la multitud a lo largo del corredor hacia San Nicolás. Prefectura, por su parte, afectará efectivos de sus servicios habituales y tendrá una participación especial en las inmediaciones de la Escuela San Pablo.
El objetivo central será garantizar que la peregrinación pueda desarrollarse con seguridad, especialmente durante la noche y madrugada, cuando la cantidad de caminantes alcanzará su punto máximo. Al mismo tiempo, desde el Municipio remarcaron que el esquema fue diseñado para reducir al mínimo las interrupciones del tránsito y permitir que la ciudad mantenga su actividad habitual mientras recibe a los peregrinos.

