General Motors pone fin al esquema de suspensiones y retoma la producción continua desde el 19 de agosto

La Región

La planta de Alvear trabajará con un turno de seis horas diarias, pero los operarios percibirán el equivalente a siete horas de salario. La medida, acordada con Smata, busca preservar los puestos de trabajo y cumplir con los compromisos de exportación hacia Brasil.

La planta de General Motors en Alvear retomará la actividad productiva de manera ininterrumpida a partir del 19 de agosto, luego de más de un año de producción reducida y suspensiones periódicas que mantuvieron a los trabajadores con una semana mensual sin actividad. La decisión, comunicada oficialmente por la automotriz, pone fin a un esquema que afectaba a gran parte del personal y generaba incertidumbre sobre el futuro de la fábrica.

El nuevo régimen fue acordado entre la empresa y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata). La planta operará con un único turno de seis horas diarias, en lugar de las nueve que se cumplían anteriormente. Sin embargo, los trabajadores percibirán el equivalente a siete horas de salario, lo que permitirá mantener ingresos similares a los actuales sin necesidad de recurrir a nuevas suspensiones.

Hasta ahora, los empleados permanecían suspendidos una semana por mes y percibían el 75% del salario bruto durante esos períodos. La compañía informó que la medida permitirá sostener el nivel de producción previsto para cumplir con los compromisos de exportación, especialmente hacia Brasil, y asegurar la estabilidad laboral de los menos de 600 trabajadores que actualmente integran la dotación de la planta.

La terminal, que llegó a tener más de 1.200 empleados en sus años de mayor producción, sufrió una fuerte reducción de personal desde 2024, con sucesivos programas de retiros voluntarios y despidos. Entre abril de 2024 y febrero de 2025 se produjeron cientos de desvinculaciones, mientras que la empresa avanzó con distintos ajustes para reducir costos.

Una planta dedicada a un único modelo

La situación productiva cambió drásticamente tras la discontinuación del Chevrolet Cruze a fines de 2023. Desde entonces, la planta de Alvear quedó dedicada exclusivamente a la fabricación del Chevrolet Tracker, un modelo destinado principalmente al mercado brasileño que comenzó a producirse en 2022 tras una inversión de 300 millones de dólares. La dependencia de un único modelo dejó a la terminal más expuesta a las fluctuaciones del mercado externo.

Las cifras reflejan la caída de la actividad industrial: mientras que en 2016 la planta produjo alrededor de 55.000 vehículos, en 2024 la fabricación descendió a 24.179 unidades y las estimaciones para 2025 indican que rondó apenas las 20.000 unidades. A la baja de la producción se sumaron la caída de las exportaciones hacia Brasil, el incremento de los costos productivos y una mayor competencia de vehículos importados.

Un respiro para la región

El regreso a una producción continua en General Motors permitirá recuperar previsibilidad para la extensa red de proveedores, autopartistas y empresas de logística que dependen de la actividad de la planta, aunque la fábrica continuará operando con un único turno reducido y niveles de producción todavía muy inferiores a los registrados en sus mejores años.

Desde el sindicato señalaron que la reducción de la jornada fue la alternativa acordada para preservar los puestos de trabajo y evitar más despidos. Antes del inicio del nuevo esquema, la fábrica permanecerá detenida entre el 10 y el 17 de agosto.