Así lo afirmó el especialista Joan Cwaik durante el congreso A Todo Trigo, que se desarrolló días atrás en Mar del Plata, organizado por la Federación de acopiadores de cereales. El experto aseguró que el campo tiene un enorme terreno por explorar en la aplicación de estas tecnologías.
La inteligencia artificial ya no es cosa del futuro. Está cambiando industrias, transformando tareas cotidianas y también la forma en que el campo produce, analiza información y toma decisiones. Así lo planteó el especialista en cultura digital y tecnologías emergentes Joan Cwaik durante su disertación en el congreso A Todo Trigo, que se realizó días atrás en Mar del Plata, organizado por la Federación de Acopiadores de cereales.
Cwaik explicó que el verdadero desafío de la inteligencia artificial no es tecnológico, sino humano. Aunque el fenómeno explotó a nivel mundial con el lanzamiento de ChatGPT en 2022, los orígenes conceptuales de esta tecnología se remontan a 1950, cuando el científico Alan Turing ya se preguntaba si las máquinas podían “pensar”. Según el especialista, existe una brecha importante entre lo que la inteligencia artificial puede hacer y lo que realmente se usa. “La oportunidad no es tener la mejor inteligencia artificial. La ventaja competitiva será de quien mejor la aplique”, afirmó.
Para el agro, esto representa un enorme campo por explorar. Cwaik puso ejemplos concretos: un acopio de cereales podría implementar un asistente virtual capaz de responder consultas de productores, filtrar operaciones según urgencia, informar condiciones comerciales e incluso cargar operaciones automáticamente en el sistema. “La IA empieza a salir del chat y entrar en las herramientas del día a día”, explicó.
El especialista también diferenció entre asistentes y agentes inteligentes. Mientras los primeros colaboran en tareas puntuales, los segundos pueden ejecutar flujos completos de trabajo e interactuar con múltiples sistemas al mismo tiempo. Y lanzó una pregunta clave para el mundo productivo: “¿Vendés tiempo o resultados? Si vendés tiempo es imposible competir con la máquina. Si vendés resultados, la máquina trabaja para vos”. Y concluyó: “La inteligencia artificial es una herramienta fenomenal. La clave será cómo decidimos utilizarla”.

