La descarga controlada se llevó a cabo este jueves en el puerto de Zofravilla, bajo estrictos protocolos de seguridad debido a la volatilidad del material almacenado en la bodega del buque. La Prefectura Naval desplegó una división especializada en control de averías e incendios, lo que generó diversos rumores en la ciudad.
La jornada de este jueves en la Zona Franca Santafesina de Villa Constitución estuvo marcada por un operativo especial que despertó la atención y la preocupación de los vecinos. La presencia de un equipo especializado de la Prefectura Naval Argentina, perteneciente a la División de Control de Averías e Incendios, generó diversos rumores sobre posibles riesgos para la comunidad y el ambiente. Sin embargo, fuentes calificadas confirmaron que se trató de una descarga controlada y supervisada, realizada sin incidentes y bajo estrictas medidas de seguridad.
El buque involucrado es el Misago Arrow, un carguero de bandera Bahamas de 200 metros de eslora, construido en 2015. La nave había estado realizando tareas de carga en el puerto de San Lorenzo, donde recibió pellets de harina de girasol, un material altamente volátil que requiere resguardos especiales. Durante el proceso de estiba, los protocolos de seguridad detectaron un aumento significativo de temperatura en la carga, una condición que podría derivar en un foco ígneo. Ante esa circunstancia, se detuvo la operación, se cerraron las bodegas para evitar el ingreso de oxígeno y se mantuvo la nave en esa condición durante varios días.
Para realizar una descarga segura, se determinó que el buque se trasladara al puerto de la Zona Franca Santafesina. El ingreso al muelle se produjo a las 0:30 de este jueves. Previamente, se realizó un análisis de riesgo y un estudio general entre la compañía armadora, la empresa a cargo de la descarga y la autoridad marítima, en este caso la empresa concesionaria Zofravilla. En base a esas evaluaciones, se determinó que la operación era viable bajo estrictas medidas de control. Fue entonces cuando la Prefectura desplegó en la ciudad su división especializada, dependiente del Servicio de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental de la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre, con sede en Buenos Aires.
Finalmente, la descarga se efectuó sin contratiempos. No se produjo ningún principio de incendio ni situación de riesgo para los trabajadores involucrados ni para el entorno. Una vez concluida la operación, la autoridad marítima dio por finalizada su intervención especial. El buque continúa con su operatoria habitual, y la carga se encuentra en condiciones normales. Desde Prefectura confirmaron que la nave y el personal a bordo se encuentran seguros, y que no existe ningún tipo de riesgo latente. La descarga, en tanto, continúa su curso como una operación portuaria habitual.

