La comunidad artística de la región transita una semana de profundo pesar por el fallecimiento de Tony Bosikovich, músico, compositor y arreglador oriundo de Máximo Paz, cuya trayectoria dejó una marca profunda tanto a nivel local como internacional. Tenía 63 años.
Con más de cuatro décadas dedicadas a la música, Bosikovich construyó un camino sólido que lo llevó a participar en múltiples proyectos culturales, escenarios y producciones. Su obra —que supera el centenar de composiciones registradas— abarcó desde piezas para artistas y eventos hasta creaciones institucionales y trabajos para radio y televisión.
Formado en un entorno profundamente musical, inició sus estudios en el Conservatorio de Rosario, donde obtuvo el título de profesor. A lo largo de los años, integró diversas agrupaciones y desarrolló su propio proyecto, recorriendo escenarios de la región y el país.
Su versatilidad lo llevó también al plano internacional: participó en festivales y giras por Europa, América y Medio Oriente, integrando propuestas culturales que combinaron música, danza y tradiciones populares.
Además de su labor como compositor, Bosikovich se destacó como productor y colaborador de otros artistas. En el ámbito discográfico, dejó registros que incluyen tanto obras propias como proyectos compartidos, entre ellos producciones vinculadas al tango y la música de raíz folklórica.
En el plano local, su aporte cultural fue amplio. Compuso piezas para instituciones educativas y comunitarias, incluyendo himnos y canciones representativas. Su trabajo reflejó siempre un fuerte compromiso con la identidad y la vida cultural de su lugar de origen. A lo largo de su carrera compuso el Himno de la Escuela N° 183, la canción oficial del Jardín de Infantes y realizó los arreglos de las versiones del Himno de Máximo Paz.
En sus últimos años continuó activo en la creación musical y en el acompañamiento a nuevos talentos, manteniendo intacta su vocación.
Bosikovich también tuvo una presencia destacada en los medios. Condujo el ciclo “Irrompibles” en el Canal Cooperativo y el programa “Reflejos del alma” en Radio Máxima, de Máximo Paz, emitido para toda la Cadena Regional. Desde la emisora lo despidieron con un mensaje cargado de afecto: “Tony no solo llenaba el aire de música, sino también de sensibilidad. Su voz y su mirada seguirán siendo parte de nuestra identidad. Gracias por tanto, querido amigo”.
Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero también un legado que perdurará en sus composiciones, en los escenarios que transitó y en la memoria de quienes lo conocieron y compartieron su música.

