Empalme Central facilitó el control médico anual a 250 niños y adolescentes en sus propias instalaciones

La Región

El Club Empalme Central llevó adelante una iniciativa destinada a facilitar el acceso al control médico obligatorio para sus deportistas más jóvenes, al organizar jornadas de revisación en las propias instalaciones de la entidad. Durante varios encuentros, 250 niños, niñas y adolescentes de entre 6 y 18 años que practican alguna disciplina en el club pudieron completar el examen físico necesario para habilitar la práctica deportiva, en una propuesta que también buscó aliviar la carga económica de las familias en un contexto complejo.

La actividad estuvo a cargo de un equipo de salud coordinado por la médica pediatra María Eugenia Méndez, quien junto a una enfermera y una asistente administrativa realizó controles de peso, altura, frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno y presión arterial. Además, se evaluaron patologías de base y, en los casos que lo requirieron, se derivó a los deportistas a especialistas como cardiólogos o nutricionistas.

Marcela Fernández, integrante de la comisión directiva del club, explicó que la iniciativa surgió como un servicio adicional para los asociados, con el objetivo de centralizar en la institución un trámite que hasta ahora cada familia debía resolver por su cuenta. “Lo que quisimos hacer es brindar un servicio más al asociado para que tenga en forma accesible un control médico que sí o sí se exige a todos los deportistas”, señaló Fernández, y agregó que la propuesta abarcó a todas las disciplinas del club, entre ellas fútbol, básquet, natación, tenis, vóley, gimnasia artística y bochas.

La directiva destacó que la organización requirió coordinar los tiempos institucionales con los del equipo médico, y que esta experiencia piloto permitirá evaluar la posibilidad de repetirla en los próximos años. “La consigna es estar a la altura de las necesidades y brindar al asociado algo de calidad, organizado y que cubra todo lo que uno exige como institución”, afirmó.

Por su parte, la doctora Méndez valoró positivamente la convocatoria y el impacto de la propuesta, al tiempo que agradeció al médico cardiólogo Diego Cesario por confiar en ella. “Me parece una iniciativa muy buena porque es llegar más al socio con beneficios, ya sea por obra social o una consulta accesible”, sostuvo la pediatra, quien también es socia del club. Méndez remarcó que, si bien los controles realizados son básicos, permiten detectar posibles alteraciones y derivar a especialistas cuando corresponde. “En general los chicos están todos bien controlados, y los asociados están satisfechos con esto que inició el club”, agregó.

El equipo médico también indagó en aspectos vinculados a la alimentación de los deportistas, con el objetivo de derivar a aquellos que pudieran necesitar asesoramiento nutricional. Toda la información recabada quedó registrada en planillas individuales que luego fueron puestas a disposición de los profesores de cada disciplina.

La iniciativa fue recibida con agrado por las familias, que valoraron la comodidad de realizar el control en el mismo lugar donde los niños y adolescentes concurren habitualmente a entrenar. Según destacaron desde la organización, la propuesta no solo permitió cumplir con un requisito indispensable para la práctica deportiva, sino que también sentó las bases para una planificación más integral de las actividades del club, con la salud de los asociados como eje central.