El concejal Andrés Avilé, del bloque Inspirar, ingresó formalmente en la sesión ordinaria del miércoles pasado un proyecto de ordenanza que busca establecer la obligatoriedad de sistemas de videovigilancia en jardines infantiles, maternales y hogares de adultos mayores que funcionen dentro del ejido municipal. La iniciativa fue derivada a la Comisión de Gobierno del Concejo para su análisis.
El proyecto establece que la instalación de cámaras de seguridad será un requisito indispensable para la obtención y renovación de la habilitación comercial de estos establecimientos. La medida apunta a garantizar la protección de niños, niñas y personas mayores, considerados por el autor como “grupos especialmente vulnerables que requieren mayores mecanismos de cuidado y control”.
Según el texto presentado, los dispositivos deberán colocarse en accesos, sectores exteriores y espacios comunes interiores como salas, pasillos y áreas de uso compartido. Queda expresamente prohibida la instalación de cámaras en baños, vestuarios o cualquier espacio que afecte la intimidad personal.
Las grabaciones deberán ser resguardadas por un plazo mínimo de 60 días y quedarán a disposición de la autoridad competente ante requerimientos fundados.
Para los establecimientos que ya se encuentren en funcionamiento, se contempla un plazo de hasta 180 días para adecuarse a la nueva normativa. El incumplimiento podría derivar en apercibimientos, multas e incluso la suspensión de la habilitación comercial.
“La instalación de sistemas de videovigilancia constituye una herramienta preventiva que brinda mayor tranquilidad a las familias, mejora los controles y contribuye a la transparencia del funcionamiento de las instituciones”, señala el proyecto en sus fundamentos.
La iniciativa deberá ser analizada por la Comisión de Gobierno del Concejo Municipal antes de su eventual tratamiento en el recinto.

