Presentaron una nota conjunta ante autoridades municipales y entidades del sector para denunciar la competencia desigual que enfrenta el comercio tradicional. Entre los puntos centrales, cuestionan los extensos horarios de grandes superficies —de 12 a 14 horas diarias— que resultan imposibles de igualar sin afectar condiciones laborales, y exigen criterios uniformes de habilitación, control comercial y una revisión del régimen de abasto.
Un grupo de comerciantes de Villa Constitución presentó una nota conjunta dirigida a la Intendencia, el Concejo Municipal, el Centro Comercial, el Sindicato de Empleados de Comercio y la Dirección de Industria y Nuevas Economías. El documento expone una serie de problemáticas que, según los firmantes, afectan la competitividad, la sustentabilidad y las condiciones de funcionamiento del comercio local.
En la presentación, los vecinos destacan el rol fundamental que cumple el comercio de cercanía en el entramado económico y social de la ciudad, generando empleo formal, invirtiendo permanentemente y tributando a nivel local. Sin embargo, advierten sobre situaciones que consideran injustas y que atentan contra la equidad en el sector.
Uno de los puntos centrales del reclamo es la falta de uniformidad en los criterios de habilitación y control comercial. Señalan que mientras algunos comerciantes deben realizar trámites adicionales para incorporar rubros mínimos o complementarios, otros establecimientos operan con múltiples rubros sin relación aparente, sin que existan parámetros claros que justifiquen esas autorizaciones ni controles efectivos sobre los mismos.
También cuestionan la habilitación de comercios del mismo rubro en distancias extremadamente reducidas, incluso de manera contigua, lo que genera perjuicios económicos para ambas partes y debilita la sostenibilidad general del sector. En ese sentido, reclaman criterios de planificación y ordenamiento comercial más equilibrados.
Otro aspecto que genera malestar es la imposibilidad de competir con los extensos horarios de atención de determinadas grandes superficies recientemente instaladas en la ciudad, que operan entre 12 y 14 horas diarias sin interrupciones. Este esquema, señalan, resulta impracticable para el comercio tradicional que respeta horarios regulados, descansos obligatorios y condiciones laborales formales, configurando un escenario de competencia desigual.
La venta ambulante e informal sin habilitación, especialmente cuando involucra productos gastronómicos, también es motivo de preocupación. Los comerciantes advierten sobre la ausencia de controles sanitarios y bromatológicos adecuados, lo que representa un riesgo para la salud pública y una clara inequidad frente a los comercios formalmente establecidos.
A esto se suma la problemática de higiene urbana en el corredor comercial principal, vinculada a la presencia masiva de aves y la acumulación permanente de excrementos en veredas, frentes comerciales, cartelería y mobiliario urbano. En este sentido, advierten que esta situación genera riesgos sanitarios, incrementa los costos de mantenimiento y deteriora la imagen urbana, afectando negativamente la circulación y permanencia de clientes.
En materia tributaria, los firmantes señalan que los comercios abonan de manera regular el Derecho de Registro e Inspección (DReI), pero no observan retornos visibles y concretos de dicha recaudación en políticas, acciones o mejoras destinadas al fortalecimiento del sector, ya sea en infraestructura, control, limpieza, seguridad u ordenamiento urbano.
Finalmente, ponen especial énfasis en la situación vinculada al abasto, canon que debe abonarse para el ingreso de camiones con mercadería. Denuncian que los valores son sumamente elevados, entre los más altos de la región, y que se aplican de manera desigual, ya que algunos comercios lo abonan y otros no. Esto genera una clara distorsión competitiva, incrementa los costos logísticos y profundiza la inequidad entre comerciantes.
Resumen del petitorio
Entre las solicitudes concretas, los comerciantes piden criterios homogéneos de habilitación y control comercial, políticas de planificación y ordenamiento del entramado comercial, controles efectivos sobre horarios y condiciones de funcionamiento, fiscalización de la venta informal, medidas de higiene urbana en zonas comerciales, asignación transparente de los recursos del DReI y una revisión integral del régimen de abasto que garantice equidad, proporcionalidad y aplicación uniforme.
Aclaran que el objetivo de la presentación no es oponerse al desarrollo, sino promover un crecimiento equilibrado, sostenible y socialmente justo, que preserve el comercio local, el empleo formal y la calidad urbana de Villa Constitución.

