Foto: Fernanda del Carlo / Salvemos los Humedales Villa Constitución
El fuego, una vez extinguido, deja una huella invisible pero mortal en los humedales. Con motivo del Día Mundial de los Humedales, que se conmemora este 2 de febrero, nos ocuparemos de difundir los resultados de un estudio inédito del Laboratorio de Ecotoxicología de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet, donde alertan sobre los riesgos severos y persistentes que enfrentan anfibios, peces y otros organismos acuáticos tras los incendios intencionales que arrasan estos ecosistemas vitales. La investigación, publicada en el “Journal of Environmental Science and Health”, una revista internacional especializada en contaminación ambiental y sustancias peligrosas, es la primera en Argentina en demostrar experimentalmente la toxicidad que generan los sedimentos quemados cuando los humedales se reinundan.
El trabajo, liderado por la especialista en conservación de anfibios Paola M. Peltzer (Conicet-UNL), aborda un proceso crítico y poco estudiado: lo que ocurre después de que las llamas se apagan y las lluvias o crecidas vuelven a llenar las lagunas. “Este trabajo muestra que el fuego deja una huella tóxica que persiste cuando vuelve el agua”, advirtió Peltzer. A diferencia de los análisis satelitales comunes, la investigación se basó en muestreos directos en áreas recién incendiadas del Litoral, realizados en condiciones de alto riesgo y sin apoyo gubernamental específico, gracias al acompañamiento de ciudadanos comprometidos con la defensa del territorio.
Mediante bioensayos, los científicos demostraron que los sedimentos de humedales quemados provocan alta mortalidad, alteraciones fisiológicas y cambios severos en el comportamiento de larvas de anfibios, usadas como bioindicadores. “Los riesgos identificados no se limitan a los anfibios”, señala el estudio, que también advierte sobre el impacto en huevos y larvas de peces debido a alteraciones fisicoquímicas, como aumentos abruptos de sales y compuestos derivados de la combustión.
Una amenaza para la biodiversidad
Este hallazgo adquiere especial relevancia en un contexto donde la pesca en amplios sectores del río Paraná ya se encuentra restringida por la crisis ambiental producto de la bajante prolongada y la degradación de hábitats. Los humedales son sitios clave de reproducción, cría y refugio de peces, y su contaminación posincendio compromete la recuperación de las poblaciones ícticas. La situación se replica en la Patagonia argentina, donde incendios forestales de gran escala afectan hoy bosques, mallines y cursos de agua.
Los investigadores denunciaron que “las políticas de prevención y manejo del fuego en Argentina se encuentran estructuralmente desfinanciadas”, con escasa capacidad para prevenir incendios, monitorear efectos post-fuego y llevar adelante acciones de restauración ecológica. Esta falta de recursos incrementa la recurrencia de los incendios y transforma eventos extremos en procesos crónicos de degradación ambiental.
En un día dedicado a reconocer la importancia crucial de los humedales para la purificación del agua, el control de inundaciones y la mitigación del cambio climático, el estudio sirve como una advertencia urgente: sin una gestión integral y adecuadamente financiada del fuego, la capacidad de recuperación de estos ecosistemas, y de la vida que albergan, está en serio riesgo.

