En el Salón de Eventos colmado, la familia canalla vivió una fiesta inolvidable para homenajear al plantel y cuerpo técnico que conquistó el Torneo Clausura 2025 de la Liga Regional del Sud, poniendo fin a una espera de 25 años.
El clima era de pura fiesta, pero con un profundo trasfondo histórico. El pasado sábado por la noche, el Salón Grande del Club Empalme Central fue el escenario de “La Cena del Campeón”, un evento multitudinario y cargado de emoción que sirvió para coronar no solo un título, sino un ciclo de persistencia, identidad y amor a los colores. Después de un cuarto de siglo, la copa de la Liga Regional del Sud volvió al club, y la Subcomisión de Fútbol decidió celebrarlo a lo grande junto a sus socios, simpatizantes y a toda la familia canalla.
La velada, que contó además con la presencia del presidente comunal, Facundo Stizza, y del senador provincial Germán Giacomino, fue un viaje constante entre los recuerdos de una gesta pasada y la alegría del presente, entre los aplausos a los nuevos héroes y el reconocimiento a quienes mantuvieron viva la llama.
Las palabras de bienvenida, dirigidas a una audiencia que esperó mucho tiempo este momento, definieron el tono de la noche: “Estamos viviendo un momento muy especial para todo el pueblo canalla: Después de 25 años, Empalme Central es campeón. Este campeonato quedará guardado para siempre en la memoria del club y en el corazón de todos los que sienten estos colores. Es mucho más que una copa; es el premio a años de esperanza, lucha, constancia y, sobre todo, de no rendirse jamás”.
Desde el comienzo de la noche, el mensaje incluyó un meticuloso reconocimiento: a la Subcomisión de Fútbol, al respaldo inquebrantable de la Comisión Directiva, al compromiso férreo de jugadores y cuerpo técnico, al acompañamiento clave de la Mutual de Empalme Central, a las familias que apoyaron en todo momento y, fundamentalmente, a la hinchada. “Nada de esto hubiera sido posible sin cada uno de ustedes: los que jugaron, los que empujaron desde afuera y los que jamás dejaron de confiar”, se afirmó, sellando el carácter colectivo del logro.
El ingreso de los gladiadores
Uno de los momentos de mayor electricidad se vivió con el ingreso del plantel campeón y su cuerpo técnico, portando la lustrosa copa que certifica el título. Una ovación cerrada y prolongada los recibió de pie, mientras desfilaban los nombres que ya son leyenda:
Plantel Campeón: Nahuel Torres, Matías Báez, Juan Arias, Sebastián Valente, Agustín Leiva, Maximiliano Asplanato, Joel Asplanato, Román Lencina, Jair Cabral, Ángel Ayunta, César Gutiérrez, Maximiliano Heredia, Lucas López, Stéfano Grosso, Facundo Pereyra, Mateo Alarcón, Martín Morales, Gabriel Díaz, Pablo Barretto, Alexander Palacios, Álvaro Ávalos, Vladimir Palacios, Gastón Valente y Axel Peralta.
Cuerpo Técnico: Esteban Pérez (DT), Nelson Pulido, Mauro Zalazar, Alberto Dose, Gustavo Del Bigio, Andrés Perrón; junto a la médica Marina Marazzi y el delegado César Pascualini.
Medallas, reconocimientos y un puente entre dos eras
En una ceremonia emotiva, cada jugador y miembro del cuerpo técnico recibió la Medalla del Campeón. Sin embargo, el momento de mayor simbolismo llegó con un reconocimiento especial al director técnico, Esteban Pérez. La voz que relató su historia conectó el pasado glorioso con el presente: “No todos tienen el privilegio de ser campeones y muy pocos tienen el honor de serlo tres veces, desde lugares distintos, pero con el mismo amor intacto. Hace 25 años él defendía la camiseta adentro de la cancha como jugador… Hoy volvió a hacer historia. Esta vez desde el banco, guiando, enseñando, sosteniendo y creyendo”.
Al recibir una placa recordatoria, Pérez visiblemente emocionado tomó el micrófono. “Agradezco a la gente que me bancó desde el primer momento. Fueron 25 años sin estar en el club, logrando experiencia en otro lado; por una cosa u otra nunca era el momento, pero ese momento iba a llegar, lo esperaba ansioso”, manifestó, dirigiendo sus palabras a los jugadores, sus colaboradores, la subcomisión y a toda la comunidad que lo alentó. Junto a él, también recibió una distinción especial la médica Marina Marazzi, por su “apoyo permanente y excelencia en el compromiso profesional”.
Palabras desde el corazón de la institución
El presidente de la Comisión Directiva, Osvaldo Bianco, centró su discurso en el significado de este logro: “Hoy celebramos un campeonato merecido, que no es sólo un trofeo, es el resultado del esfuerzo, la constancia y el trabajo en equipo. En un club de pueblo los logros se viven distinto, se viven en familia, se sienten propios y se disfrutan entre todos”.
Luego destacó el trabajo “silencioso y constante” de la Subcomisión de Fútbol y afirmó que el título es la prueba de que “cuando hay unión, cuando hay ganas y sentido de pertenencia, los sueños se cumplen”.
En otro momento de la noche, el capitán Sebastián Valente tomó la palabra en representación de los jugadores: “Es un privilegio defender este escudo. Nosotros no somos nada por sí solos: hay una comisión, hay gente que lava la ropa, hay una familia que nos bancó minuto a minuto… y hay un pueblo que pone de su bolsillo, de su tiempo, de su corazón y su confianza en nosotros”. Con la voz entrecortada por la emoción, agregó: “Este logro es una estrella que va a quedar para siempre en la historia del club”.
El reconocimiento de las instituciones y la familia canalla
Más adelante, la Subcomisión de Natación hizo entrega de un presente a la Subcomisión de Fútbol, reconociendo el logro que engrandece a toda la institución. Este mismo espíritu de apoyo se vio reflejado en las palabras de las autoridades invitadas.
El presidente comunal, Facundo Stizza, expresó: “Agradecido por estar hoy presente en este logro tan importante, después de tanto tiempo… Es importantísimo que los chicos que vienen de abajo, que aman al club, se hayan tenido en cuenta para la Primera. Como institución comunal, siempre que podemos damos una mano, y estamos a la par”.
Por su parte, el senador Germán Giacomino destacó: “Esta noche toda la familia de Empalme Central, a través de este logro deportivo, demuestra lo que es un trabajo en equipo con mucho esfuerzo y compromiso”.
“Pero Empalme Central no solo brilla en fútbol, sino también en natación, pádel, patín, tenis… es uno de los clubes más lindos del departamento y crece permanentemente”, afirmó el legislador, quien también hizo entrega de un reconocimiento especial al club.
Subcomisión de Fútbol
Detrás de la hazaña deportiva, el trabajo incansable de un grupo fue fundamental. La noche también fue de reconocimiento para los integrantes de la Subcomisión de Fútbol, verdaderos arquitectos del día a día del equipo: César Pascualini, Marina Marazzi, Bruno Aydar, Sara Aydar, Germán Colángelo, Carlos Grosso, Verusca Grosso, Román Colángelo, Aldana Colángelo, Franco Berón, Fabricio Acosta, Nelson Buralli y Edith Camilatti.
Bajo una lluvia de aplausos, con la copa brillando en el centro del salón y los cantos de la hinchada, la fiesta se extendió hasta la madrugada. “La Cena del Campeón” no fue solo un agasajo; fue la reafirmación de una identidad, la recompensa a la fidelidad y el punto de partida para soñar con nuevos éxitos. Empalme Central, después de 25 años, volvió a sentirse gigante. Y su gente estuvo ahí para cantarlo.




