Natación en el Club Empalme Central: más de 700 alumnos en una disciplina que no para de crecer

La Región

La pileta climatizada de la institución, que en octubre cumplirá 15 años, recibe a personas de todas las edades, desde bebés de seis meses hasta adultos mayores. La demanda es tal que siempre hay listas de espera. El equipo de instructores y profesionales destaca los beneficios cardiorrespiratorios, musculares y de seguridad que ofrece la actividad.

El Club Empalme Central se consolidó como un polo de referencia en la disciplina de Natación en la región. La pileta climatizada, que en octubre próximo cumplirá 15 años de funcionamiento, pasó de recibir entre 50 y 60 personas en sus inicios a contar actualmente con más de 700 alumnos distribuidos en las distintas actividades acuáticas. La demanda es tal que la institución maneja listas de espera, un reflejo del creciente interés por una actividad que combina salud, recreación y seguridad.

El equipo de profesores, entrenadores y profesionales que lleva adelante las actividades está integrado por Lucas Falappa, Kori Zoccari, Milagros Sánchez, Cuca Pera, Facundo Zoccari, Sebastián Giménez, Alejandrina Marri, Leila Moyano y Luciana Caruana, quienes trabajan con el apoyo de la Subcomisión de Natación y la Comisión Directiva del club. Desde la organización destacaron el compromiso de todo el equipo, que día a día acompaña a los alumnos en su proceso de aprendizaje y desarrollo en el agua.

La oferta de la pileta climatizada abarca desde la matronatación, destinada a bebés a partir de los seis meses, hasta la escuela de natación para niños y adolescentes, y actividades como AquaGym o actividad acuática adaptada para adultos mayores. La institución cuenta con grupos de principiantes que aprenden desde cero, incluso personas que nunca antes se habían metido a una pileta.

La natación ofrece beneficios que van más allá del aprendizaje de los cuatro estilos. Desde el punto de vista cardiorrespiratorio, es una actividad altamente recomendada para personas con asma o problemas respiratorios, especialmente en los meses de invierno cuando estas dificultades suelen agravarse. En el plano muscular, la flotación reduce el impacto en las articulaciones, lo que permite a personas con lesiones o movilidad reducida realizar ejercicios que en tierra les resultarían imposibles.

Otro de los motivos que impulsa la demanda es la seguridad. Muchos padres inscriben a sus hijos con el objetivo de que aprendan a defenderse en el agua, un conocimiento que consideran esencial en una época donde las piletas y los cumpleaños en clubes o casa quinta son moneda corriente.

Una demanda que no cesa

El crecimiento de la actividad no muestra signos de desaceleración. Cada vez son más los médicos que recomiendan la natación por sus beneficios terapéuticos, lo que incrementa la demanda en todos los niveles: desde bebés hasta adultos mayores, pasando por quienes buscan rehabilitación física o simplemente un espacio para mantenerse activos.

Desde el club remarcaron que, si bien hay listas de espera, el objetivo es seguir ampliando la oferta y acompañar a quienes se acercan con el deseo de aprender o mejorar su calidad de vida a través del agua. Todo se logra con paciencia. Esa es la filosofía que guía a un equipo que, después de 15 años, sigue viendo crecer la disciplina y la comunidad que la rodea.