Mientras Matías Tomasi (LLA) sostiene que los ediles se toman un mes de descanso en julio y planea modificar el reglamento interno, la presidenta Carla Bertero (UCR-Unidos) asegura que el Concejo Municipal de Villa Constitución sigue en plena actividad y cuestiona la ausencia del propio concejal libertario en las reuniones de trabajo.
El Concejo Municipal de Villa Constitución entró en receso invernal, una pausa reglamentaria que, según la presidenta del Cuerpo, Carla Bertero, no implica inactividad sino la suspensión de las sesiones ordinarias hasta el primer miércoles de agosto. Sin embargo, el concejal Matías Tomasi, de La Libertad Avanza, disparó una crítica que encendió el debate político: aseguró que los ediles se toman el mes de julio “de vacaciones”, a los que sumó “los tres meses de verano”, y anunció que presentará un proyecto para modificar el reglamento interno.
Desde su perspectiva, el receso sería una muestra de que el Concejo no funciona a pleno durante el año. Tomasi sostiene que la estructura actual permite que los concejales se ausenten durante períodos prolongados y que eso debe corregirse. Su propuesta apunta a revisar los tiempos de actividad legislativa.
La respuesta de Bertero no se hizo esperar y fue contundente. La presidenta del Concejo salió al cruce de las declaraciones de Tomasi y defendió la labor que se desarrolla durante el receso. Según explicó, en este momento del año no hay sesiones ordinarias, pero el trabajo legislativo continúa con reuniones de comisión, audiencias con vecinos, encuentros con el Ejecutivo y visitas a instituciones. De hecho, destacó que el 1° de julio se realizó un reconocimiento a pymes locales, que el 3 de julio hubo una sesión autoconvocada para tratar temas pendientes y que esta semana se mantuvieron audiencias con vecinos de distintos barrios.
Bertero también cuestionó la ausencia del propio Tomasi en las actividades del Concejo. Señaló que el concejal de La Libertad Avanza no solicitó ninguna reunión de comisión ni sesión autoconvocada, ni siquiera a través de los canales informales que utilizan los ediles, y que mientras critica la inactividad desde los medios y las redes sociales, no participa de las instancias de trabajo que el propio receso ofrece.
Uno de los puntos más tensos del intercambio pasó por una audiencia con el Ejecutivo Municipal que se realizó durante el receso, con la presencia de todo el Gabinete. Bertero afirmó que los concejales que más denuncian en las redes sociales fueron los que menos consultas hicieron en esa reunión, mientras que los ediles que aprovecharon el espacio para indagar y plantear inquietudes sí participaron activamente. Sin mencionar nombres, la referencia a Tomasi fue implícita.
El trasfondo del debate incluye una modificación del reglamento interno que el propio Concejo tiene pendiente, no por iniciativa de Tomasi sino porque la nueva Ley Orgánica de Municipios exige una adecuación de la normativa local. Bertero aclaró que esa reforma es un trabajo que el cuerpo de concejales debe hacer en conjunto, y que no surge de una idea particular de un edil. Sin embargo, la crítica de Tomasi puso el foco en el receso invernal como uno de los puntos a revisar, abriendo una discusión que excede lo reglamentario y se instala en el terreno político.
La tensión entre ambas posturas deja en evidencia no solo una diferencia de visión sobre el funcionamiento del Concejo, sino también un choque de estilos de hacer política. Mientras Tomasi apuesta a la crítica pública como herramienta de transformación, Bertero defiende el trabajo institucional y la presencia diaria en el recinto. El receso, que en los hechos es una pausa deliberativa, se transformó en el escenario de un debate político que promete extenderse más allá de julio.

