El ingreso de USD 1.000 millones del FMI impulsó las reservas brutas del BCRA por encima de los USD 47.000 millones. Además, la autoridad monetaria acumuló su jornada número 94 consecutiva con saldo positivo en el mercado cambiario. Pese a la mejora, el Fondo advirtió sobre la necesidad de fortalecer las reservas ante futuros vencimientos y el escenario electoral.
Las reservas internacionales del Banco Central alcanzaron este martes su nivel más alto desde 2019, luego de que se efectivizara un nuevo desembolso del Fondo Monetario Internacional por USD 1.000 millones. Con ese ingreso, las tenencias brutas del BCRA treparon a USD 47.908 millones, la cifra más elevada desde octubre de aquel año y superior incluso al récord registrado durante la gestión de Javier Milei en febrero pasado.
El giro fue habilitado tras la aprobación de la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) firmado entre la Argentina y el FMI por un total de USD 20.000 millones. El impacto fue inmediato sobre las cuentas del Banco Central, que además sumó USD 112 millones en el mercado cambiario y extendió a 94 ruedas consecutivas la racha compradora de divisas.
Desde comienzos de año, la autoridad monetaria ya acumuló compras por más de USD 9.100 millones. Solo en mayo incorporó cerca de USD 1.950 millones, impulsada principalmente por una mayor liquidación del sector agroexportador. Según analistas privados, el ritmo de adquisiciones se aceleró notablemente en las últimas semanas y podría sostenerse durante los próximos meses, en plena etapa inicial de la cosecha gruesa.
Pese a la mejora en las reservas, el FMI mantuvo algunas advertencias sobre la situación financiera argentina. En su último informe técnico, el organismo señaló que el nivel de reservas líquidas continúa siendo bajo frente a los compromisos de deuda y pidió reforzar el proceso de acumulación de dólares antes del inicio del ciclo electoral de 2027. También sugirió “sobrecumplir” las metas acordadas para reducir riesgos de volatilidad.
El panorama, sin embargo, podría sufrir un impacto inmediato en los próximos días. A fines de esta semana el Gobierno deberá afrontar el pago del Bopreal Serie 3, que implicará una erogación cercana a los USD 1.020 millones más intereses. De concretarse ese desembolso, gran parte del efecto positivo generado por el giro del FMI quedaría neutralizado en el corto plazo.

