Las obras de restauración del Monumento Nacional a la Bandera volverán a ponerse en marcha en los próximos días luego de que el gobierno nacional resolviera transferir a la provincia de Santa Fe la responsabilidad de finalizar los trabajos. El objetivo es completar lo que resta antes del 20 de junio, Día de la Bandera, y reinaugurar el principal emblema de Rosario tras más de una década de demoras, interrupciones y anuncios inconclusos.
El avance se produjo luego de que a comienzos de marzo la obra volviera a quedar paralizada por falta de pago a la empresa constructora. Finalmente, Nación cedió la ejecución del proyecto y Santa Fe se hará cargo tanto de la finalización de los trabajos como de la deuda acumulada con la contratista.
El traspaso fue confirmado este lunes por Mariano Schor, titular de la empresa rosarina DySCon, quien informó que la firma ya rubricó la conformidad para que el proyecto pase de la órbita nacional a la provincial. Según adelantaron, con ese acuerdo las tareas podrían retomarse el próximo miércoles 25 de marzo.
Aunque todavía resta la firma formal del convenio entre Nación y Provincia, desde la constructora indicaron que los trabajos pueden reanudarse aun cuando esos trámites administrativos estén en curso. “Se está gestionando”, señalaron este lunes fuentes del Ministerio de Obras Públicas de Santa Fe.
El nuevo esquema implica que la provincia absorberá también la deuda que el gobierno nacional mantenía con la empresa por certificados de obra impagos. Según explicó Schor, esos montos ascienden a unos 1.400 millones de pesos, correspondientes a trabajos realizados entre octubre y enero que ya fueron facturados y aprobados. A esa cifra se suma otro monto cercano a 1.500 millones de pesos necesarios para completar el tramo final del proyecto.
La paralización más reciente se produjo el 2 de marzo, cuando DySCon anunció públicamente la suspensión de las tareas ante la falta de pagos. “Veníamos bien, trabajando a buen ritmo. Pero la planificación depende del flujo de fondos”, explicó entonces Schor en declaraciones radiales, al detallar que la empresa llevaba varios meses sin cobrar los certificados de obra.
En términos técnicos, aún resta completar entre el 25 y el 28 por ciento de los trabajos, que incluyen intervenciones de restauración y puesta en valor del complejo monumental. La expectativa es que, con la intervención de la provincia, el proceso se acelere y permita llegar con el ícono rosarino rehabilitado para la conmemoración del 20 de junio, fecha central para la ciudad y para el país.
En ese contexto, el intendente Pablo Javkin cuestionó el derrotero que tuvo la obra durante más de una década bajo responsabilidad nacional. “Si el Monumento a la Bandera fuese el Obelisco porteño, ya lo hubiesen hecho de otro material a esta altura”, afirmó este lunes al referirse a los reiterados retrasos.
El jefe municipal sostuvo que la restauración del monumento acumula once años de fracasos y paralizaciones atravesando gobiernos de distintos signos políticos. “Es una vergüenza. Es una foto de lo que es Argentina. Es el Monumento a la Bandera, con cifras irrisorias para su reparación y Nación no lo terminó”, expresó.
Javkin valoró, no obstante, que la provincia haya decidido asumir la obra. “Bienvenido sea que nos den las obras. El gobernador las pidió y se van a terminar con fondos provinciales. Tenemos que llegar al 20 de junio”, afirmó.
De concretarse el cronograma previsto, el proyecto que atravesó doce años de anuncios, demoras y al menos tres paralizaciones podría finalmente cerrarse con la puesta en valor del principal símbolo histórico de Rosario.

