Acto en San Lorenzo: Milei formalizó la custodia del sable de San Martín

Actualidad

En el Campo de la Gloria, el presidente encabezó el acto por el 213° aniversario del Combate de San Lorenzo. Fue el único orador y destacó el valor simbólico del sable corvo como emblema nacional. La reliquia quedó bajo custodia del Regimiento de Granaderos y volverá a Buenos Aires para su exhibición permanente.

El presidente Javier Milei participó el sábado del acto central por los 213 años del Combate de San Lorenzo y encabezó la ceremonia de entrega del sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo. El mandatario ingresó al Campo de la Gloria acompañado por el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el intendente local, Leonardo Raimundo.

Ante una numerosa concurrencia, Milei tomó la palabra y realizó un discurso con fuerte contenido histórico y político. Reivindicó la figura de San Martín como símbolo de ruptura con el orden colonial y definió la restitución del sable a los Granaderos como un “acto de justicia histórica” y una reparación por parte del Estado.

El mandatario subrayó que el sable corvo trasciende su valor material y lo describió como el objeto simbólico más poderoso de la Nación. En ese marco, afirmó que su custodia por parte del Regimiento no implicará restringir el acceso público, ya que será exhibido de manera permanente en la sede de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires.

Durante su mensaje, Milei también cuestionó duramente al peronismo y al kirchnerismo por los episodios de robo del sable ocurridos en la década del sesenta y por la decisión de trasladarlo nuevamente al Museo Histórico Nacional en 2015. Calificó aquellos hechos como ataques al patrimonio nacional y los utilizó para reforzar su posición sobre el rol de las Fuerzas Armadas en la preservación de los símbolos históricos.

El acto incluyó una recreación del combate, un desfile del Regimiento de Granaderos y la participación de agrupaciones tradicionalistas. Tras la ceremonia, el sable fue trasladado de regreso a Buenos Aires, donde quedará expuesto al público bajo custodia militar, en una decisión que reavivó el debate político y cultural en torno a uno de los emblemas más significativos de la historia argentina.